Capítulo cinco: El Club de los Corazones Destrozados

2108 Words

Bash estaba parado frente a la puerta, con una bolsa de plástico. Me miró fijamente por unos segundos, antes de entrar sin permiso y meterse a la casa, para luego echarse de un salto al sillón. —Vine lo más rápido que pude cuando dijiste código rojo en el grupo de w******p —comentó, medio agitado. Aposté a que había corrido para llegar más pronto. Sí, lo comprobé cuando intenté abrir la coca-cola que traía en la bolsa de plástico y me explotó en la cara. Vaya idiota que tengo por mejor amigo. Las carcajadas de foca retrasada de Bash inundaron mi casa, mientras yo maldije por lo bajo y tuve que ir a limpiarme, cuando regresé varios minutos después, él estaba acostado en uno de los sillones viendo atentamente Friends. Apagué el televisor, para que me pusiera atención. —¡Cómo te atreves! —

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD