Se acercó con lentitud al rubio y en medio de relameos de labios tocó con el dedo índice el bulto en la ropa de Kirei que estaba tan apretado que le reventaría los pantalones, el chico gimió cerrando los ojos mientras apretaba los puños. -Ya no lo soportas, ¿cierto?- La mirada de la mujer era de total deseo, mi cuerpo respondió ante los exquisitos gemidos de Kirei, mi piel se puso de gallina. -¿Porque no lo liberas de esos pantalones?- Dijo Theodora mordiéndose una uña con lasividad mientras miraba las intenciones de Kirei presionar la tela con virilidad. Su tutora asintió con la cabeza, y con el mismo dedo que lo toco recorrió el tiró del pantalón hasta el botón, con una mano lo desabrocho, tomó el cierre levantándolo un poco, empujando la tela hacia arriba, Kirei se remolinó con ojos

