Capítulo 2 - Un Encuentro Destinado

1279 Words
Meses Atrás Emma siempre ha sabido lo especial que es su padre NUNCA se cansa de decírselo y eso hace que ella viva muy consciente de ello, sin embargo a veces le abruma que su padre sea tan sobreprotector y mandon, no estaba mal que la dejase salir de cuando en cuando con sus amigas de la universidad pero NO, para su padre el peligro estaba acechando en cada esquina, no sé cansaba de decir que un hombre bestia podría llegar al territorio humano y despedazarla así como habían hecho con su madre, o tal vez podría secuestrarla un hombre bestia, en fin, su padre tenía demasiada imaginación después de todo nada de eso le podría pasar. Suspira mientras sumerge sus pies en el agua cristalina y fresca del lago “Claro de Luna" que es uno de sus lugares favoritos en la granja familiar después de todo le recuerda a su madre, Emma no recuerda la última vez que un chico hubiera ido a su casa a pedirle que salieran a tomar una malteada y todo ello era cortesía de su padre, no faltaban chicos de su facultad que le invitaran a salir pero para su padre nadie era lo suficientemente bueno y difícilmente podrían protegerla de todos los peligros que realmente existían y de los que el tal vez por su sobreprotección se imaginaba, cualquiera pensaría que Emma lo odiaba por ello pero no era así, la pequeña Emmy como la llaman los del pueblo entendía la psicosis de su padre, después de todo su madre había sufrido una muerte terrible e injusta a manos de los hombres bestia y aunque la justicia se había hecho, nada podría eliminar el sentimiento de culpa que embargaba a su padre casi cada día y Emma era la oportunidad de redención que el quería después de todo, estaba resuelto a protegerla para mostrarle a su Luna en el cielo de que ella estaba segura. Emma aún chapotea con sus pies en el agua para cuando escucha el sonido de quejidos en el área, todos sus sentidos se ponen en alerta. — ¿Quién está allí? — pregunta levantándose de su cómodo sillón llenando sus pies húmedos de hierba recién cortada, nadie contesta pero los quejidos se hacen más audibles y poco a poco el lobo herido sale de su escondite. La criatura es mucho más grande que el lobo normal, pero al ver el estado del animal Emma no puede evitar sentirse conmovida y se acerca pero al hacerlo un fuerte aroma la embarga dejándola extrañamente sorprendida pero ignorando la sensación, se acerca aún más a la criatura. — Hola, pareces herido soy Emma y soy veterinaria o al menos estoy estudiando para serlo sino te molesta ¿podría ver tus heridas? — explica, mientras los ojos verdes del lobo la miran atentamente y este da un leve gruñido para finalmente caer a sus pies. El pelaje del lobo es tan oscuro como el cielo de la noche y por eso la sangre humeda hace difícil encontrar las heridas, pero con cuidado y paciencia Emma encuentra las zonas lastimadas y tomando su kit de primeros auxilios infaltable gracias a las Miles de advertencias de su padre, comienza a limpiar y vendar las heridas mientras le habla a la criatura. — Tienes un bello pelaje y tus ojos son de un bonito color verde esmeralda, mi nombre es Emma y por algún extraño motivo encuentro que hueles muy bien — dice mientras acerca su nariz al pelaje del lobo — Tu también hueles muy bien para ser humana — responde el lobo sorprendiendo a Emma para finalmente erguirse y enseñarle su verdadera forma a su salvadora. Emma se queda de una sola pieza al ver al libro transformarse en hombre y uno muy atractivo, ojos verde y cabello oscuro además de completamente desnudo — Aaah, por favor, por favor cubrase — dice cubriéndose los ojos mientras una extraña sensación se crea en su entrepierna y su estómago. El hombre solo ríe apretando el vendaje que ella le ha puesto el cual cubre ahora parte de su torso musculoso y algo velludo, Emma aparentemente cubre su rostro, pero no puede evitar dejar un par de resquicios entre sus dedos para observar al dios griego que está viendo. El hombre no hace más que posar para sus ojos y ella no puede evitar sentir la extraña necesidad de tocarlo, es como si algo en su interior estuviera reclamando a ese hombre, pero ella no entendía nada de lo que ocurría, por supuesto conoce las historias de los hombres bestia y de lo fuertes y grandes y tan diferentes que son a los hombres humanos, al menos basándose en lo que padre decía pero si de algo ella estaba segura ahora es que los hombres bestia lucen más cerca a la idea de Dios que tienen los humanos comunes y ella estaba lista para ser una devota, pronto Emma se sacude del estupor en el que está. — Por favor señor, cubrase — insiste con la voz temblorosa —¿Qué acaso NUNCA has visto a un hombre desnudo? — pregunta flexionando sus brazos mientras la excitación del momento bajo la atención de los ojos de la tímida humana se empieza a hacer evidente además de que el aroma se hace más fuerte. — No señor, nunca he visto a un hombre desnudo, así que por favor, por favor, sólo cúbrase — Emma está muy nerviosa pero no asustada, el hombre da media vuelta rebuscando lo que parecen ser sus ropas. «Esto no puede ser cierto, soy Alfa Lancelot Blackwell ¿cómo es posible que esa bola de nervios humana fuese su mate? » piensa poniéndose los pantalones que están desgarrados tras su lucha con otro hombre bestia. — Ya, puedes dejar de cubrirte ya estoy decente, lo lamento no tenía idea de que existieran humanas tan sensibles — suspira metiendo la mano en los bolsillos del pantalón — Gracias, no es problema, por cierto yo te dije mi nombre ¿a quien he salvado el día de hoy? — pregunta Emma extendiendo su mano Lancelot y su lobo ya se están volviendo locos con el aroma de las feromonas de la extraña e inesperada mate, así que rápidamente toman su mano y sonríen. — Lancelot, mi nombre es Lancelot, pero puedes llamarme Lance — dice y el lobo de su interior responde “Y yo soy Gideon, pero eso lo sabrás después" Emma siente una extraña sensación de querer frotarse contra el hombre y mezclarse en su aroma pero niega intentando mantenerse cuerda ante la situación — ¿Te gustaría tomar un vaso de limonada helada? además puedo prestarte algunas prendas viejas de mi padre, lo que llevas no te cubre bien — explica señalando el cuerpo de Lance El hombre bestia la sigue disfrutando de su aroma y queriendo frotarla contra él, pero ante tantas dudas y rarezas decide contenerse mientras Gideon lucha internamente con él. La joven le sirve un gigantesco vaso de limonada y le impresiona ver tantas alfombras hechas con pieles de lobo, y ella se ríe al ver el rostro nervioso del hombre bestia — Esos son los trofeos de mi padre, pero no te preocupes no creo que te vaya a hacer algo a tí, eso fue hace mucho tras la muerte de mi mamá — explica desprevenida y luego cierra de golpe su boca — ¿Tu madre? — inquiere curioso Lance acompañado de Gideon, la joven solo sonríe y retirándose lo deja pensando y dándole vueltas una y otra y otra vez a lo que le dice la chica. Su mate MI mate NUESTRA mate
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