Debía de ser un mal sueño. Uno muy malo. -No es un sueño si crees eso- me dijo mi profesor mientras se dirigía hacia la puerta- Ven conmigo, tengo que darte algo- y con aquellas palabras se fue de la habitación, seguro esperando a que lo siguiera, cosa que no hice y no pensaba hacerlo, o por lo menos no en ese momento. Los minutos fueron pasando y yo seguía aun allí en aquella habitación sin mover un musculo, pero vislumbrando absolutamente todo lo que me rodeaba con lujo y detallé, tan detallado que hasta me daba miedo. Nunca había sido capaz de ver tan nítidamente las partículas de polvo que me rodeaban sin una luz que las iluminara, nunca sería capaz una persona común y corriente ser capaz de ver detalladamente cada parte tallada del gran armario que se encontraba a unos metros mí

