Me desmayé en el camino al hospital, pero cuando desperté estaba en una habitación poco iluminada, sintiéndome muy débil, pero cuando giré la cabeza vi a Bellamy apoyado contra la pared mirando al suelo. —¿Qué haces aquí? —pregunté. —No iba a dejarte —dijo. Intenté sentarme pero él me detuvo. Fue entonces cuando vi la vía intravenosa a la que estaba conectada y otras máquinas que monitoreaban mi presión arterial y mi ritmo cardíaco. —Sólo déjame ir —dije. —Honestamente, no pensé que te dejarías morir de hambre allá abajo —dijo, sentándose en la silla a mi lado. —¿Por qué no? No me quieres aquí. Yo no quiero estar aquí. Sólo déjame ir —dije. —Te queremos aquí, Raven —dijo. —Tienen una forma muy jodida de demostrarlo —dije. —Lo sé. No puedo dar ninguna excusa por lo que he hecho. Ni

