A medida que estaba respaldado contra este árbol mirando a este Lycan con apariencia repugnante mirándome, él me miraba como si estuviera jodido. —¿Quién te envió? —Me comuniqué mentalmente con él. —¿Cómo diablos estás haciendo eso? No estamos en la misma manada. —Contesta mi jodida pregunta —dije. —El rey me envió —dijo. —¿Por qué? —Pregunté. —Porque él te quiere. Un lobo blanco con poderes mágicos. Eres único en tu especie. El último de tu especie —dijo. —¿El Rey Lycan? Él no se arriesgaría —dije. —NUESTRO Rey Lycan. El Rey de los Renegados Lycan. Sería muy poderoso tenerte a su lado —dijo. —¿Por eso me atacaste en Alaska? ¿Mi padre no te envió? —pregunté. —Tu padre piensa que tiene amigos. La mayoría de ellos no lo soporta y no harán nada para ayudarlo. Mi rey nunca tuvo

