Mientras me enfrentaba a Zeke y Bellamy estaba detrás de mí, escuché a los guerreros acercarse también. Pero Zeke les gruñó, advirtiéndoles que se mantuvieran alejados. —Quítate de mi camino —Exigí. —No voy a permitir que hagas algo de lo que te arrepientas —dijo él. —¿Realmente crees que me arrepentiré de esto? ¿Crees que no he soñado con matar a ese hijo de puta y a esa zorra con la que comparte su cama? —pregunté. —Sé que lo has hecho. Pero él todavía es tu padre. Te guste o no —dijo. —Como le dije a Kira. No es un padre. Es un donante de esperma. Y no merece ningún tipo de piedad de mi parte —dije. —Por favor, no nos hagas esto —Suplicó Bellamy. —¿Hacer qué? —Pregunté. El viento empezó a soplar y de repente fui rodeado por Beth y varias otras brujas de su aquelarre y Ze

