7

630 Words
**Capítulo 7: Despertando el Amor Posta** ¿Viste qué solazo pegaba ese día en San Rafael? Diego e Isabel arrancaron la jornada con toda la buena onda, listos para encarar lo que venga. La revelación de la posta sobre Diego le dio un vuelco a la relación, pero los dos estaban firmes en seguir para adelante. Esa mañana, decidieron mandarse a explorar una parte diferente de la isla, alejándose de las miradas fisgonas. Mientras caminaban por senderos llenos de flores, el olor a mar se mezclaba con el aire. Isabel, agarrándole la mano a Diego, rompió el silencio. "Che, Diego, sé que enfrentamos desafíos, pero quiero que sepas que estoy acá con vos, pase lo que pase", largó con toda la buena onda. Diego, agradecido por el apoyo, le tiró un guiño. "Isabel, sos mi salvación en esta tormenta. No te prometo que va a ser fácil, pero sí te prometo que mi amor por vos es posta." En su paseo, encontraron un mirador que tenía una vista zarpada del mar. Se sentaron en una roca, mirando las olas romper en la costa. El sonido relajante del océano acompañaba sus pensamientos. Isabel rompió el silencio de nuevo. "Diego, ¿alguna vez te agarró arrepentimiento de dejar todo atrás?" Diego, mirando el horizonte, tiró: "Hay momentos en los que extraño algunas comodidades, pero cada vez que miro al costado y veo la posta que compartimos, sé que tomé la decisión correcta." Isabel asintió, compartiendo su perspectiva. "El amor posta vale más que cualquier comodidad material. Estamos armando algo re zarpado acá." A medida que la tarde avanzaba, decidieron volver al restaurant para enfrentar la posta de sus vidas diarias. Al entrar, notaron miradas cómplices entre los locales, pero en vez de sentirse incómodos, encontraron apoyo en esos guiños cómplices. Esa noche, Diego llevó a Isabel a la playa. Bajo la luz de la luna, se mandaron un bailongo descalzos en la arena. Movían el esqueleto al ritmo del murmullo del océano, compartiendo risas y confesiones, sellando su amor en la tranquilidad de la noche. En los días que vinieron, la pareja se convirtió en el faro de esperanza de la comunidad. Muchos veían su historia como un recordatorio de que el amor posta va más allá de las barreras sociales. Aunque se toparon con algunos comentarios desubicados, la mayoría de la isla celebró su conexión única. La noticia de su historia llegó a los oídos de una periodista local, que se acercó con ganas de entrevistarlos. Diego, pensando en contar su versión de la historia, aceptó la propuesta. La periodista, Clara, charló con la pareja en el restaurant. "Diego, Isabel, su historia la re movió a la gente. ¿Cómo vienen bancándosela con los desafíos hasta ahora?" Diego le tiró la posta a Isabel con la mirada antes de contestar. "Aprendimos que el amor posta necesita huevos. Elegimos ser sinceros, con nosotros y con la banda que nos banca. La posta es construir un futuro juntos mientras encaramos la realidad." Isabel sumó, "A veces, ser posta es un regalo copado, aunque venga con desafíos. Estamos decididos a vivir nuestra historia sin miedo." La entrevista salió al día siguiente, y la isla respondió con mensajes de aliento y apoyo. La historia de Diego e Isabel se convirtió en un símbolo de resistencia y amor, inspirando a los que estaban en la misma que ellos. La historia de "Bajo el Sol de San Rafael" seguía en marcha, explorando los altibajos de la vida de la pareja mientras lidiaban con la atención pública y construían un futuro juntos. La isla, que venía siendo testigo mudo de su historia, se convertía en el escenario de un amor que desafiaba todas las reglas y florecía bajo el cálido sol de San Rafael. ¡Un caño, che!
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD