Punto de vista de Cecilia Me acerqué aún más a la pared, casi pegada. Un aroma cálido y denso se filtraba por las rendijas—madera de rosa e incienso—pero también algo metálico, como hierro oxidado o sangre vieja. Se me instaló en el pecho como si absorbiera electricidad en el aire. Aquel lado del cuarto estaba cargado. Las emociones eran como nubes podridas a punto de estallar. Al mirar, vi a la señora White—la Luna del Shadow Manada. Arrodillada sobre una alfombra, la espalda demasiado recta para estar en calma, pero el leve temblor de su cuerpo la delataba. Un tacón roto, el otro aún colgado como si se negara a dejarla. El abrigo caro, de esos color crema, estaba arrugado y medio caído, dejando ver una blusa de seda sudada por el cuello. El pelo, normalmente

