En la entrada se encuentran unos siete guardias, más unos diez guardaespaldas y que de seguro son la seguridad de los que ya se encuentran dentro del Casino. Los puedo diferenciar de inmediato. Al llegar a ellos, piden mi identificación de nuevo y se las muestro. Les digo que he venido por Erick Collins y como era de esperar sus rostros pierden color. No me quitan el arma ya que todos tienen una aquí adentro. Finalmente uno de ellos me acompaña a la cuarta planta y Carlos se queda afuera. Cuando comienzo a caminar me doy cuenta que es mucho más grande por dentro y por lo que mi padre me dijo tiene subterráneo y además aparte de ser un casino con solo juegos de azar, tiene salas de eventos para hacer actividades como fiestas grandes o alguna que otra subasta que se organiza, un restau

