Camino sintiendo como estoy a punto de romper en un mar de llanto, > que idea más estúpida, > No tengo que mostrarme débil. No tengo que mostrar lo mucho que me afecta. No regreso a la cafetería sino que me encamino al auditorio con pasos indecisos y con las rodillas temblorosas. Entre el mar de gente muy apenas si puedo dar un paso, pero de igual manera sigo caminando siendo arrastrada por todos, siento como alguien me toma del hombro y me obliga a detenerme, -¿Estás bien?- me pregunta Ázim, le aparto la mano de un manotazo y él me mira intrigado mientras yo reúno el valor para afrontarlo, > -¡¿Cómo pudiste?!- le grito y él me toma de ambos brazos y me ira a los ojos, >, -¿Como pude qué?- > -No finjas, ¡Se lo que hiciste!- > -¡Solo fue un beso Devonne!- -¡¿Solo un

