Paso las manos por debajo de mis ojos apartando las lágrimas que siguen cayendo. > me obligo a pensar, > qué gran mentira; abro la puerta de mi casillero y el enojo me invade por completo, la cierro de golpe y vuelvo a abrirla, para después con un azotón volver a cerrarla y así repetitivamente desquitando todo mi coraje. Hasta que mis fuerzas empiezan a disminuirse y mis lágrimas a nublar mi vista, abro el casillero y un pedazo de papel sale de este y cae en el suelo, me inclino y lo tomo. Dev, se que te lastimaron; sé que te rendiste, y que tienes miedo a volverlo a intentar, pero te quiero pedir que me des una oportunidad, ya que se que ambos podemos sanar juntos. Estoy seguro que podemos darnos una oportunidad y superar todo lo que creímos que no podríamos. Sé que has sido herida

