bc

Lujuria en la Hacienda: Obsesión Millonaria.

book_age16+
1.6K
FOLLOW
12.8K
READ
billionaire
possessive
opposites attract
drama
sweet
bxg
city
cheating
enimies to lovers
seductive
like
intro-logo
Blurb

Tras un disparo, Fernando pierde la memoria y los recuerdos sobre la pasión vivida con Ericka pasan al olvido. Ella, una chica rica que el destino convierte en su socia, se enamora de él. Al ver el evento los ojos de Ericka no pueden creerlo, Fernando ha sido abatido, yace en el suelo.

—¡Fernando! ¡No! ¡No! ¡Fernando por favor contesta! — entre lágrimas grita.

—Ericka, te amo— dice él con su último aliento.

¿Sobrevivió Fernando?

¿Quién le habrá disparado?

¿Algún día recordará?

chap-preview
Free preview
¿Vive?
Nota del autor: La primera parte de esta novela se llama Lujuria en la Hacienda del Rio. Gracias por estar aquí leyendo ❤️ ¡Disfruta tu lectura! La sangre nos avisa que Fernando esta herido, recibió un disparo y se encuentra tirado en el suelo. Lo que comenzó como una cabalgata amistosa, terminó en tragedia. Muchos son los pensamientos que pasan por mi mente, pero mi cuerpo no me responde como quisiera desde que corrí con todas mis fuerzas hacía el hombre que amo y descubrí que también me ama. Lamento tanto el tiempo perdido, no sé por qué hemos sido tan tontos en el juego de si amarnos o no, de si somos de dos mundos diferentes o no, al final amarnos debería ser lo más importante, pero nos hicimos de lado por asuntos que ahora se ven tan inútiles delante de este enorme problema. Antes de quedar inconsciente dijo que me amaba, ahora debo encontrar la manera de ayudarlo para poder escucharlo otra vez. —¡Ericka! Preciso que te muevas, Fernando necesita ayuda, déjame ver cómo está— solicita Rodrigo, su hermano. —¡Está muerto! Dijo que me amaba con su último aliento y sus ojos se cerraron— contesto entre lágrimas. —¡Déjame ver!— exclama Rodrigo. Me hago a un lado llorando con el corazón dividido en muchos pedazos, se trata del hombre con quien viví demasiadas pasiones. El día en que nos conocimos, cuando nos vimos por primera vez en el río, Fernando, un hombre de campo con treinta años, alto, atlético, de piel clara, pelo n***o muy oscuro, ojos café claro y una sonrisa hermosa con esa apariencia sensual que le caracteriza… a mis veintiocho años de vida, no había visto algo igual. —Disculpe usted, dígame por dónde queda la Hacienda del Río— con tono alto le solicité. —¿Qué tiene pendiente en aquella hacienda, señora? — con educación me preguntó. —Mucho cuidado con lo de señora, es señorita y soy muy joven para eso de señora— contesté como una tonta. —Esa no fue mi pregunta, señora, digo señorita— —Soy la nueva dueña del lugar y quiero ir a ver mis propiedades— con altanería le expliqué. —Señora, con todo el respeto que se merece ¿Cómo que nueva dueña? La Hacienda del Río nunca ha estado a la venta, es propiedad de los del Río desde hacen miles de años— —Mire señor, hágame el favor de indicarme dónde está o sigo mi camino y lo descubro yo misma. No tengo por qué mentirle y mucho menos darle explicaciones—  —Quizás está acostumbrada a tratar a los demás como basura, pero déjeme y le digo que está actuando como loca diciendo ser dueña de un lugar que no le pertenece, yo soy Fernando del Río, heredero y dueño de la Hacienda del Río, mi padre nunca vendería nuestra propiedad y menos sin decírmelo— —Pues debe comunicarse con su padre porque al parecer la vendió sin avisarle— responde mientras me da la espalda. Recuerdo que caminé con mis tacones entre las piedras y él vociferó: —Es imposible que sea cierto lo que me dice, así mismo pue’ recoja sus tacones y largo de aquí dueña de todos los reinos del planeta— Ahora que lo pienso, conocerlo fue un momento mágico a pesar de odiarnos en ese instante. Aunque no tuvimos el mejor de los encuentros, pude notar todas las virtudes que tiene. No hay hombre con más belleza que él en estos terrenos y tuve la oportunidad de estar con el piel a piel, beso a beso, fundiéndonos hasta convertirnos uno, y hoy ¡Precisamente hoy! Viene a pasar esta tragedia. Tenía que ser hoy que a la estúpida de Mónica se le ocurriera salir a cabalgar, aunque eso es una actividad normal por estos lados, ahora quiero encontrar en quien descargar mi ira. Si ella no nos hubiera invitado, si ella no hubiera insistido con él, quizás nada de esto hubiera sucedido. Estamos consternados, nuestros rostros no logran contener las lágrimas, lo que ha pasado no ha sido un experimento, la única intención es asesinato. —¡No está muerto! ¡Tiene pulso! ¡Tiene pulso!—exclama Rodrigo. El alma me regresa al cuerpo, seco mis lágrimas y me acerco más. —¿Estás seguro?—pregunto. —Si, sólo se desmayó quizás por la pérdida de sangre— Cuando escuché a Rodrigo pronunciar estas palabras mi alma volvió a la vida, al saber que hay esperanzas. —Entonces debemos sacarlo de aquí ¡Hay que llevarlo a un hospital!—exclamo. —Marcus, ayúdame a subirlo al caballo— Rodrigo solicita ayuda. —Quizás lo mejor sea que tú y yo lo llevemos en tu caballo y que Mónica venga en el que compartía con Fernando y Ericka en el nuestro— sugiere Marcus. —Está bien— Todos de acuerdo y rápidamente suben a Fernando al caballo. De regreso a la hacienda la conmoción fue instantánea. —¡No, mi hijo no!—Eva llora por Fernando. —¿Qué pasó?—entre lágrimas pregunta Carlos del Río, padre de Fernando. —No sabemos nada, cabalgábamos y nos detuvimos por agua para los caballos, al segundo Fernando fue impactado por una bala, pero no vimos al pistolero—Mónica explica. —¡Fernando, Fernando! Por favor, despierta—entre ruegos le hablo para ver si nos escucha. —El disparo es en el pecho, pero estaba en el caballo y cayó al suelo, no sabemos si tendrá algún golpe en la cabeza—explica Rodrigo. Eva busca ungüentos y agua para darle a su hijo, mientras le da agua le cuestionamos sobre esa acción si Fernando esta inconsciente, pero la intuición de una madre nunca debe ser subestimada. No sabemos si es el agua o los olores de los ungüentos, pero vemos unos dedos moverse. —¿Qué pasa?— Fernando abre los ojos y despierta preguntando estas palabras. El regocijo que nos arropa es enorme. Fernando es un hombre acostumbrado al trabajo del campo, es joven, totalmente saludable seguro sobrevivirá a este evento, además es el hombre más fuerte, decidido, dominante y hermoso que conozco. —Tengo malas noticias— comenta Rodrigo. —¿Qué pasa?—preguntamos uno a uno lo mismo. —No tienen equipos en el hospital del pueblo para recibir este tipo de eventos— informa. —¿Entonces qué vamos a hacer? No podemos dejarlo y verlo morir—entre lágrimas Eva grita, todos estamos desesperados y sin idea de qué hacer. —Haré algunas llamadas a la ciudad, entiendo que en este campo no tengan quirófano disponible pero algún hospital en Riverside debe ayudarlo—seco mis lágrimas y pienso en soluciones. Disimuladamente Rodrigo se me acerca y con ojos llorosos dice: —Mi hermano ha perdido mucha sangre por el disparo y aún no nos reconoce a ninguno de nosotros. No estoy seguro de que conducir tres horas a Riverside sea la solución— —¿Una mejor idea es dejarlo morir?—me derrumbo. —¡No! Sólo digo los hechos— —Llama a todos los hospitales de Riverside que yo llamaré a todos los helicópteros del país, pagaré lo que sea necesario, pero debemos llevarlo, necesita atención médica ¡Ya!—

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

Bajo acuerdo

read
48.6K
bc

La esposa rechazada del ceo

read
220.4K
bc

Mafioso despiadado Esposo tierno

read
26.2K
bc

MI POBRE ESPOSO MILLONARIO

read
4.5K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
56.7K
bc

Tras Mi Divorcio

read
575.1K
bc

Después del divorcio, me gané la lotería de Navidad

read
1.6K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook