Mi paciencia se agota.

777 Words

Me levanté temprano, aún con la voz ronca por el cansancio de ayer. Mateo se había dormido tarde, excitado por todo lo que había pasado en su fiesta, y tuve que despertarlo con suavidad, besándole las mejillas. —Vamos, campeón. Es hora de levantarse —le susurré mientras él se removía entre las sábanas con su peluche apretado contra el pecho. Lo duché, le puse su uniforme, y mientras él veía un rato sus dibujos animados, bajé a la cocina a preparar el desayuno. Pan tostado, jugo de naranja y huevos revueltos como le gustaban. Me gustaba ocuparme de esos detalles, aunque tuviera ayuda en casa. Mateo era lo más importante que tenía. Estaba sirviendo el desayuno cuando tocaron la puerta. Escuché a la sirvienta abrir y un par de segundos después, esa voz grave resonó en el pasillo. —Papi...

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD