Deber cumplido

1419 Words
― ¿Qué es ese escándalo? ¿Qué está pasando haya bajo? ―pregunto el rey ― ¡hey tú! ¿Qué está pasando haya abajo? ―pregunto el príncipe Vicent a un criado que pasaba por ahí ―atraparon a un hada entrando al palacio su alteza―“¿un hada? Aine” pensó Adriel apagando sus llamas ― atrápenla, no la dejen escapar ―ordeno el rey. El soldado Daniel y Aine se encontraban rodeados. ―entrega al hada Daniel y te dejaremos vivir ―No lo are ―dijo el soldado sacando su espada ―No creí que tuviera que pagar tan rápido mi promesa―dijo el soldado dirigiéndose a Aine ― ¡ATRÁPENLA! ―grito el rey, los guardias reales atacaron al soldado Daniel para llegar a Aine, pero no lo lograban ya que él era un gran espadachín, uno de los mejores de reino. Pero mientras Daniel peleaba por el frente, un soldado logro escabullirse por la parte de atrás tomando de sorpresa a Aine ―Te tengo―dijo mientras la llevo hacia el rey ― ¡Daniel! ―Grito Aine, cuando Daniel volteo, se distrajo y lo tomaron prisionero ― ¡SUÉLTENLA! ―grito Adriel corriendo hacia Aine ― ¿Por qué lo harían?―respondió el rey, tomando a Aine del cabello ― Porque ella, solo vino a verme a mi ― ¿te veías con un hada a escondidas? ― ella no es un hada ― ¿Cómo podría no serlo? ¿Cómo explicarías su color de cabello tan peculiar? ―está enferma ― ¿de qué? No creo que seas tan ingenuo como para creer esa mentira ―es una extraña enfermedad que tiño su cabello de ese color, la conozco desde que éramos niños ―dijo Adriel―suéltala padre por favor ―¿ahora si soy tu padre? ―dijo el rey burlándose ―tomen al príncipe Adriel prisionero junto con el soldado―ordeno el rey―tú me ayudaras a controlar la gema ―le dijo el rey a Aine ― ¡No! Padre por favor ―era bien sabido que todo aquel que intentaba tocar la gema desde el día que despertó, era consumido por ella ― ¡MÍRAME! ―le grito el rey a Aine y Aine levanto su rostro―¿¡EIRA!? ̶ Grito el rey y arrojo a Aine por los escalones, el príncipe y Daniel se soltaron de los guardias y corrieron hacia Aine, pero Aine quedo inconsciente del fuerte golpe ― ¿Padre, Padre? ¿Qué te sucede? ―le pregunto Vicent, pero el rey parecía haber enloquecido en un segundo ―ella está muerta, muerta―repetía el rey una y otra vez ―Saquémosla de aquí ―dijo el príncipe Adriel ―llevémosla con su abuela ―Daniel y el príncipe tomaron caballos y cabalgaron con Aine hasta casa de su abuela. Al llegar el príncipe la cargo entre sus brazos y la llevo adentro de la vieja cabaña recostándola en la cama ―¿Qué paso? ―pregunto la anciana ― callo por las escaleras del palacio ―¿del palacio? ¿Cómo? ¿Y qué hacía ahí? ―pregunto la anciana muy angustiada ―fue a verme, pero la confundieron con un hada y el rey… ̶ ― ¿el rey la vio? ―Lo interrumpió la anciana ―Si, el rey fue quien la arrojo por las escaleras ―respondió el Daniel ―el la buscara, no descansara hasta encontrarla, llévensela necesitan llevársela ―llevarla ¿A dónde? ―pregunto el príncipe ―Al reino de Urs ―No podemos entrar al reino de Urs y menos el príncipe lo mataran ―Dijo Daniel ―entréguenle esto a la reina, a nadie más ¿entendieron? ―dijo la anciana entregándoles un pergamino con lo que parecía ser un extraño sello mágico ― ¿Qué es esto? Y ¿Cómo lo abrirán? Esta sellado ―pregunto Daniel ― cuando llegue a manos de la reina, se abrirá ―¿y luego qué? ―pregunto el príncipe ―ella sabrá que hacer ―¿pero cómo llevaremos a Aine? Esta inconsciente se congelara en el camino ―dijo Daniel Aunque el príncipe sabía que eso no le sucedería sabía que no le pertenecía a él decírselo a Daniel, si la anciana hubiera querido se lo hubiera dicho ―Ahí atrás escondida entre los matorrales y la nieve hay oculta una vieja carroza, súbanla ahí y váyanse ―el príncipe y Daniel salieron a buscar la carroza pero la maleza y la nieve la habían cubierto, Adriel con su magia comenzó a derretir la nieve pero no podía hacer mucho o se quemaría la carroza completa, con sus espadas cortaron la maleza, apenas estaban terminando de sacarla cuando escucharon los trotes de caballos ― apresúrense ya vienen ―dijo la anciana ―iré por ella ―dijo Daniel, entro y tomo a Aine en sus brazos y la subió a la carroza ―príncipe Adriel abra la puerta sabemos que está aquí ―apresúrense ―dijo la anciana ― ¿usted no vendrá? ―pregunto Daniel ―No, yo los distraeré, váyanse rápido ―Príncipe Adriel ―dijo la anciana tomándolo de la mano ―cuida de ella por favor, no permitas que nada le pase, es la esperanza del mundo ―la cuidare con mi vida, ¿pero porque la esperanza del mundo? ―ya lo descubrirás, ahora vete ―Adriel y Daniel subieron a los caballos que ya habían atado a la carroza y huyeron rumbo a el reino de Urs ― ¡derribaremos la puerta! ―gritaron los guardias, la anciana tomo una espada que guardaba dentro de un baúl y se preparó para luchar reuniendo todas las fuerzas que a un le quedaban ―A ver si a un recuerdo cómo usarte―le dijo la anciana a su espada ―vamos a entrar ―los guardias derribaron la puerta y entraron ―muévete anciana déjanos pasar ―dijeron los guardias reales intentando cruzar hacia tras de la casa ―Sobre mi cadáver ―dijo la anciana parada en la puerta ― Si eso es lo que quieres no creo que sea tan difícil ―los guardias comenzaron a luchar contra la anciana pero era más ágil de lo que esperaban ―muere maldita anciana ―dijo un guardia tomándola por sorpresa, mientras la atravesaba con la espada ―cumplí con mi deber, moriré en paz ―dijo la anciana antes de que le cortaran la cabeza. ―tardaremos tres días en llegar, no sabemos si la señorita Aine resistirá, las tormentas son muy fuertes y parecen empeorar cada vez más, si siguen así demoraremos más de tres días en llegar ―dijo Daniel ―tienes razón, no llegaremos a tiempo con la carroza ―dijo el príncipe y se quedó pensando ― toma un caballo cabalga lo más rápido que puedas, entrégale esto a la reina y dile que necesitamos su ayuda, que Aine viene herida ―le dijo el príncipe a Daniel mientras le entregaba el pergamino. En casa del señor Gabriel, el general Yanick empeoraba cada vez más, el señor Gabriel hacia todo lo posible para mantenerlo vivo mientras rogaba que Aine consiguiera traer un hada ―Señor Gabriel, alguien quiere verlo ―dijo un criado de la casa ― ¿Quién es? ― No lose no me dijo, solo dijo que era muy importante ―el general salió de la habitación para ver quien lo necesitaba de manera urgente, era normal que la gente viniera a altas horas de la noche a verlo, ya que él era el doctor del reino ―Buenas noches señor ¿Qué necesita? No estoy dando consultas ahorita ― dijo el Señor Gabriel a un hombre con una capa negra que se encontraba parado afuera de su casa ―No señor, no vengo a una consulta vengo a ver al general Yanick ―no se encuentra en condiciones ―¿es muy importante? ― dígamelo y yo se lo diré ―dígale que agarraron a Daniel y a una señorita hada que iba con el ―¿a Daniel? ¿Se encuentra bien? ―si logro escapar junto con la señorita y el príncipe, pero el rey pidió su cabeza ―En cuanto despierte se lo diré ¿Quién le digo que lo buscaba? ―Nadie, mi nombre no importa tengo que irme ―dijo el hombre desapareciendo en la oscuridad.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD