Liberación

3918 Words
(Pv Atem) Llegamos al pueblo cerca de la estación y fuimos a que examinaran a Hel y a Maya por órdenes de Dan, quien no estaba seguro si las había curado correctamente. —Mmmm todo está en orden, las heridas internas se curaron correctamente—nos dijo la doctora luego de examinar a Hel—, buen trabajo chico, ni siquiera quedaron cicatrices. —La verdad no estoy seguro de lo que pasó—meditó Dan—, sólo comencé a recitar algo que sonaba en mi cabeza. —Mmmmm es algo que algunos magos blancos desarrollan cuando rezan o desean curar sin importar el riesgo—explicó la doctora—, yo también soy maga blanca así que entiendo la situación. —¿Rezar? —preguntó extrañado. —Ah cierto, ustedes vienen de la ciudad principal—rio la anciana revisando las manos de Maya—, antes de que la Iglesia se convirtiera en un lugar que rinde tributo a la Gran Santa y a los héroes, la mayoría de los sacerdotes eran magos blancos o pocionista que curaban a los enfermos, rezaban a los dioses elementales y su magia se fortalecía para sanar lesiones más graves—se acercó a una estantería y le entregó a Dan un libro de anatomía—, toma cariño, esto te ayudará mucho para curar heridas, y si estás por aquí pasado mañana puedes ir al templo para que el sacerdote te enseñe a rezar correctamente. —Wow, muchas gracias—dijo sorprendido —Todo está en orden—les dijo a Maya y Hel—, Hel, tu nivel de magia bajó bastante, podrías aprovechar para ponerte un sello. —Gracias, supongo que podría aprovechar—suspiró la chica. Pagamos la consulta y salimos mucho más tranquilos. Mientras caminábamos por el pueblo, vimos a un grupo de chicas vestidas de blanco saliendo de la estación de tren, claramente pertenecían a la Iglesia de la Gran Santa. —Demonios—gruñí. —Vamos a comprar fruta o cualquier cosa para que no nos jodan—gruñó Maya. —Mmmm creo que Peu y yo iremos a preparar el ritual para ponerme un sello—dijo Hel. —¿Es complicado? —preguntó Dan curioso. —Más o menos, dormiré tal vez un par de días o una semana, así que lo haré en mi casa—dijo antes de hacer una pequeña reverencia—, gracias chicos, lo hemos pasado increíble, prometo que tomaré en serio mi entrenamiento. —Nos vemos pronto, Hel gracias por tu ayuda, tú también Peu—me despedí. —Bueno, ha sido divertido—rio Peu antes de que se fueran. —Iremos a comprar algo para la cena—dijo Héctor bostezando—, ¿Quieren algo en especial? —Cualquier cosa que quieran está bien—dijo Dan dándole dinero. —Jaja pues te traeremos algunas cosas para hacer más dulces—dijo antes de irse. —Iré a evitar que se gaste todo—dijo Maya antes de ir detrás de su hermano. —Vamos a buscar a Sora—dije antes de que Dan comenzara a leer en plena calle. —Si, vamos—dijo antes de caminar. Se podía ver a las chicas hablando con las personas del pueblo que simplemente las ignoraban o decían que no estaban interesadas, ¿Por qué están tan desesperadas en que la gente se una a ellas últimamente? —Mejor ponte a leer para que no te vean y yo te guío—dije tomando su mano. —¿Eh? Ah vale—dijo con las mejillas sonrojadas, realmente era muy lindo. Caminamos hasta las afueras del pueblo y bajamos hacia el puerto, donde también habían chicas dando lata por ahí. —Oye Atem, ¿Por qué la gente les perdió el respeto a la Iglesia de la Gran Santa? —preguntó Dan mientras íbamos a la guardería. —Pueesss por muchas cosas—medité rascándome la cabeza—, descubrir lo que pasaba con los chicos que eran llevados, estafas, acosos a la gente, invasión de propiedades y claro ese exceso de héroes en tiempos de paz y calma. —¿De verdad? Vaya me alegra que las cosas hayan mejorado, hubo una época en que te podían matar por insultar a la Iglesia. Nos detuvimos sorprendidos al reconocer la voz del Rey Demonio, rápidamente me di la vuelta protegiendo a Dan, pero vimos al hombre con esa mujer y para mi sorpresa, ella llevaba una niña de unos 3 o 4 años máximo. —Vinimos a darles las gracias por liberarnos—dijo la mujer—, y también mi esposo quería disculparse por todos los problemas que causó. Miró al hombre y este tragó saliva antes de acercarse a nosotros y se arrodilló frente a nosotros con los brazos cruzados frente a su pecho. —Me disculpo por mi comportamiento, me dejé llevar por el momento y sólo quería vengarme de los que me encerraron a mí y a mi familia—dijo en un tono amable....más o menos. Dan me miró confundido, seguramente porque no esperaba que se arrodillara, ahora que lo pienso debería darle clases de modales, así como saludos o muestras de respeto. —Está bien, aceptamos sus disculpas—dije seriamente—. Sólo por favor conozcan la situación antes de desatar su furia. —Cierto, nos pondremos al día antes de cualquier cosa—rio la mujer antes de abrazar a la niña, quien miraba todo con curiosidad y el hombre se levantaba—, bueno, nosotros nos vamos, pero antes queremos darles un regalo—se acercó a mí y tomó mi mano—, mmmm es verdad que estás bloqueado, pero tienes mucho poder—meditó curiosa, luego su mano comenzó a brillar. De pronto sentí algo muy raro en mi cuerpo, mi cabeza parecía que iba a estallar y pensé que iba a vomitar. —Wow tienes demasiado poder acumulado, mejor lo dejamos hasta aquí—dijo preocupada antes de soltarme. —¡Atem! —Dan me agarró para que no me cayera, pero yo estaba demasiado débil como para mantenerme despierto. —Dale esto a la chica roja, por hoy váyanse a dormir o a jugar, ya saben—dijo el Rey Demonio dándole a Dan un par de aretes—, tener relaciones calmará su poder, así que si pueden háganlo. —En serio, este mundo es raro—se quejó Dan y sólo pude reírme. —Jaja es cierto, yo tardé mucho en acostumbrarme—dijo la mujer sorprendiendo a Dan—, ¿Mn? ¡Ah! Lo siento, ni siquiera nos presentamos. —¿Cree que eso puede ser para después? —pregunté bastante mareado. —Cierto, tenemos que recoger a…a nuestro hijo de la guardería—sonrió Dan haciendo que lo mirara sorprendido. ¿Nuestro? ¿Acaba de decir que me considera un padre para Sora? —¡Oh! Lo sentimos mucho, por favor vayan, nos veremos en unos días—dijo la mujer antes de tomar la mano de su esposo—, ¡Gracias de nuevo! Y de pronto desaparecieron frente a nuestros ojos. —D-Dan—lo llamé nervioso—, ¿No estás preocupado por si lo que hacemos es una traición a tu esposa? —...Ayer tenía ese duda, pero hoy en la batalla me di cuenta que tenía miedo de perderte—explicó mirando el suelo—, claro que tuve miedo por todos…pero cuando pensé en lo que haz hecho por mí, que a pesar de todo lo raro que soy me apoyaste e incluso me ayudas en cosas tan vergonzosas—rio divertido—, sé que Sam nunca volverá…que han pasado años desde que me la quitaron y duele como si fuera el primer día…pero ya no estamos en mi mundo, aquí soy libre, Sora es feliz y…realmente quiero seguir adelante—sus orejas se tornaron rojas y me miró avergonzado—, además piénsalo ¿Cómo no querría algo serio contigo si te di mi cuerpo? No soy un pervertido que le abre las piernas a cualquiera. No pude evitar reírme con esas últimas palabras. —No sé, a mí me parece que podrías ofrecerte a alguien más si te ve con falda o un vestido como aquella noche—dije en tono burlón, lo que hizo que hiciera un puchero. —¡No haría eso con nadie más y aunque me vista de mujer sólo lo haría contigo! —replicó molesto, aunque luego se echó a reír divertido—, ¿Tantas ganas tienes de verme usando esa ropa? —No sé, la idea de verte sin ropa interior usando un vestido pequeño me tienta mucho—dije antes de acercarme a él y besarlo. Una parte de mí decía que no me confiara, que ya había caído en palabras bonitas de una persona y terminé terriblemente, pero realmente…realmente…quería que esto funcionara. —¡Papá! ¡Papá Gato! Nos separamos rápidamente al escuchar a Sora que saludaba desde la entrada de la guardería junto con la encargada. —Sora, está mal que interrumpas los besos de tus papás—le dijo la encargada—, sólo debes hacerlo cuando se besan demasiado y hacen ruidos raros, entonces debes gritarles que eso no se hace frente a los niños. —¡Ah! Está bien Maesta—dijo Sora asintiendo con la cabeza. No dijimos nada más, sólo nos despedimos y fuimos a la Casa Marina, cuando llegamos al muelle vimos a Risha cortando lo que parecía ser carne de algún animal grande para darle de comer a sus cuervos. —¡Puagh! ¡Risha esa cosa huele fatal! —exclamé tapándome la nariz. —Perdón, es que era de un cadáver que encontré en el bosque, pero mis cuervos dijeron que la querían así que la estoy preparando—respondió tranquilamente antes de pasarles una bandeja de carne a los cuervos y estos se lanzaron para devorar todo—, ¿y cómo les fue? Ya terminé la caja de hielo, como Maya me dio los ingredientes que faltaban hice dos y hasta una de fuego que puedes usar de horno. —¿De verdad? ¡Muchas gracias Risha! —exclamó Dan muy emocionado—, te contaremos tod... bueno te lo contaré todo, Atem tiene que descansar. —Espera, necesito mandarle esto a Hel—dije sacándole los aretes del bolsillo—, Risha ¿Me prestas a Baltazar? —Claro, fue el primero en comer—respondió antes de que el cuervo se acercara a mí y le entregué los aretes que sujetó con cuidado en su pata. —Por favor, dáselos a Hel. —De acuerdo, volveré en unos minutos—dijo antes de salir volando. Entramos a la casa dejando a los cuervos con su comida, nos dimos un baño y yo me acomodé en la habitación de invitados ahora que Hel no la ocuparía, mientras me ponía unos pantalones para dormir, Dan me trajo un poco de té que olía muy bien. —Creo que lo que hizo esa mujer fue desbloquear parte de mi poder—le expliqué mientras Sora se acercaba con uno de los peluches de Maya—, es muy posible que duerma un día o dos como mucho, aprovecha para estudiar ese libro y luego iremos con el sacerdote. —De acuerdo, aprenderé mucho entonces—dijo emocionado antes de que Sora me diera el peluche. —Papá Gato, tía Maya me egaló ete, te lo pesto para que duemas bien—dijo con una gran sonrisa. —Jaja muchas gracias, Sora, parece que estás creciendo rápido ahora que juegas con más niños—dije divertido al entender más lo que me decía el pequeño. Entonces recordé algo que podría serle de ayuda a Dan. —Dan, pídele a Maya que construya un barquito de vela—le dije terminando mi té. —¿Un barquito de vela? —preguntó confundido. —Es un barco pequeño con espacio para colocar una vela, cuando una persona muere y no tienes un cuerpo para velar, se escribe una carta rezando por su alma—expliqué sintiendo que nuevamente el mareo regresaba—, colocas la vela sobre la carta...y cuando la enciendas dejas...el barco en el mar, como no pudiste despedirte de Sam, tal vez eso te ayude. Él abrió los ojos por la sorpresa, luego comenzó a llorar con una gran sonrisa. —Gracias Atem—dijo muy feliz—, y quiero que sepas algo, nunca dejaré de amar a Sam, pero tú no eres un sustituto ni nada, eres igual de valioso para mí que ella. Aunque dijera que no dejaría de amar a alguien más, estaba feliz que no dijera que era su segunda opción, le di las gracias y me acomodé en la cama para dormir abrazando el peluche de Sora. —Gracias, Dan…realmente me gustas—susurré antes de caer profundamente en un sueño. En esa oscuridad absoluta de mis sueños, podía ver a una mujer que me hablaba, pero no podía entender lo que decía, parecía muy feliz por algo y entonces se despidió con una sonrisa. Al abrir los ojos, no recordaba nada de ese sueño, pero unas palabras se quedaron grabadas en mi corazón. “Cuídalos y dales la felicidad que yo no pude” ____ (Pv Daniel) Cuando Atem se quedó profundamente dormido, tomé a Sora y lo llevé a la sala, donde le conté a Risha lo que pasó en la misión, ella quedó tan sorprendida que no paró de interrogarme sobre los poderes del Rey Demonio y otras cosas, para cuando Maya y Héctor llegaron, traían a Baltazar que comía una galleta mientras contaba orgulloso que su entrega había sido extremadamente fácil. Luego conté lo que pasó con Atem, y los chicos se asustaron al principio, pero luego de revisar de que sólo estaba dormido y revisar sus brazaletes se pusieron muy contentos. —Aquí dice que Atem pasó a Rango A—dijo Maya antes de saltar de alegría y abrazarme—, ¡Gracias Dani! No sabes lo mucho que significa para nosotros. Traté de decir que no fue nada, pero el sólo contacto con una chica fue suficiente para que desmayara, por lo que cuando desperté estaba en una colchoneta al lado de la cama de Atem y ya pasaba de la medianoche. —Wow, debo ser el héroe más tonto de la historia—me quejé mirando a Sora dormido a mi lado—, espero que no aprendas esas tonterías de mi parte, cariño. Me levanté con cuidado y volví a la sala, me senté a la mesa y tomé otra hoja de papel con tinta y pluma que estaban apartadas para mí, al parecer los chicos la habían comprado para mí junto con ingredientes para hacer nuevos dulces. —Tal vez deba empezar a crear nuevas recetas—medité en voz alta—, Mmmm debo pedir más libros a la biblioteca. Pero lo que más quería hacer en ese momento era escribir cartas a mi familia, así que tomé una de las hojas y comencé a escribir. Mamá, Perdón por darte tantos problemas, fui secuestrado y cuando partiste de este mundo ni siquiera pude despedirme…seguramente quedaste muy afectada por nuestra desaparición…pero ahora estoy en otro lugar, lejos de esa mujer, Sora es un niño maravilloso, cada día aprende más, incluso ya dice frases completas, cuando estábamos en ese sótano apenas decía una o dos palabras ¿Puedes creer todo lo que ha logrado? Seguro que habrías quedado encantada con él. Madre yo, estoy saliendo con alguien, lo sé, es muy rápido y que aún no supero la muerte de Sam, pero siento que Atem es tan especial para mí, me protege y me escucha, incluso quiere a Sora, si lo conocieras seguro que también te agradaría, tiene su propio equipo y todos confían en él, también sufrió muchos problemas y…bueno, siento que es quien más me entiende, ya que también ha tenido sus propios pesares…realmente quiero estar a su lado ¿Estoy confundiendo el amor con el agradecimiento? Desearía que estuvieras aquí para decirme si estoy exagerando. Terminé la carta y me quedé pensando un rato, realmente quería a Atem…pero ¿Ese gustar podría convertirse en amor? —Aunque como dije, nunca me entregaría a otro hombre…o mujer—afirmé sabiendo que eso era totalmente cierto. Quería darle mi cuerpo a Atem, la sola idea de ser más íntimos me excitaba, sólo quería que mi corazón dijera que quería intentar amarlo y que no sólo era un cariño amistoso. —Pero no tienes sexo con un amigo—gruñí molesto. Si ya sabía que en este mundo sí, pero realmente no quería que eso con Atem… ¿Mn? ¿No quiero eso con él? No, no quería algo netamente s****l, Atem me apoyaba y aguantaba mis ataques de nervios, y si me ponía a pensar en cómo eran las cosas en este mundo ¿Podría ser simplemente el juguete s****l de Atem mientras ama a otra persona? Sólo pensar eso hizo que algo en mi estómago se sacudiera, era como aquella vez que pensé que tendría a un montón de chicas en su cama. No…no quiero…no quiero que esté con alguien más…¡Aaaaaahhhhhh! ¡Pero eso me hace sonar como un acosador celoso! —¿Estás bien, Dani? Detuve mi pelea mental al ver a Héctor frente a mí. —Vine por algo de comer y me preocupó verte tan agitado—dijo bostezando. —Ah, no, estoy bien, sólo estaba…tratando de escribir algunas cartas—dije guardando la carta de mi madre. —Ah si, Sora le dijo a Maya que hiciera un barquito de vela—recordó antes de dirigirse a la cocina—, ¿Quieres té o agua? —Agua está bien—dije para ayudarlo. Héctor preparó té mientras yo tomaba un poco de agua fría, el líquido bajando por mi garganta ayudó a refrescarme y lancé un suspiro de alivio. —Oye, no tuve tiempo de darte las gracias por todo—dijo Héctor tomando su té—, ayudaste a mi hermana, protegiste a Hel sin dudarlo y ahora hiciste que Atem se liberara un poco de su bloqueo, hiciste mucho por nosotros en un sólo día. —No hay problema, Atem me ha ayudado mucho y no podría simplemente dejarlos en esa situación—aseguré. —Jaja sin duda perteneces a este grupo de locos—rio—, para Maya y para mí, Atem es como un hermano mayor y Hel perdió a toda su familia por su propio poder, así que la unimos al grupo de huérfanos que nadie quería—luego me miró y levantó su dedo señalándome con una sonrisa—, eso te convierte en la mamá del grupo y a Sora nuestro lindo sobrino. —¡Oye! ¡¿Cómo que mamá?! —exclamé fingiendo molestia, luego los dos nos echamos a reír. —Jajaja bueno, es que Atem mencionó en su carta que te gustaba vestirte de mujer—explicó divertido—, y si no fuera porque él le pidió a Maya que no te molestara, hace rato te hubiera puesto vestidos de todo tipo, es fujoshi así que está que se sube por las paredes deseando ponerte vestidos de maid para que Atem te manoseé. Casi me atraganto con el agua al escuchar eso. —...Oye Héctor…¿No creen que Atem y yo…? Bueno… —¿Sobre su relación? Los apoyamos por supuesto—aseguró—, nunca he visto a Atem tan feliz, créeme, nunca había dado el primer paso en una relación, incluso cuando es algo s****l, una vez que se acostó con esa persona se separan casi de inmediato, siempre vive con miedo con que lo traicionen de nuevo—terminó su té y se acercó a lavar su taza—, pero contigo, simplemente pasa lo contrario, habla de ti, te presentó formalmente a su grupo, incluso cuida a tu hijo, nunca ha hecho nada de eso con otra persona, así que sí, eres especial para él. Me puse tan rojo que temí que me saliera humo por las orejas. ¿Era especial para Atem? Esas palabras me emocionaron un poco y mi corazón se agitó en mi pecho. —¿Y tú? —preguntó Héctor—, ¿Qué sientes por Atem? ¿Lo consideras especial? —¡Claro que sí! —aseguré tan rápido que no me dio tiempo de razonar las preguntas, me encogí nervioso y desvié la mirada—. B-bueno…admito que todavía amo a mi difunta esposa…pero cuando pienso en Atem…todos mis miedos se evaporan…como si quisiera estar a su lado. Héctor rio divertido. —Bueno, no soy muy romántico pero a mí me parece que es especial para ti—aseguró caminando hacia la sala—, mira entiendo que estás confundido con el hecho de que tienes un hijo y lo que te pasó, ¿Qué tal si vas a terapia para liberarte de tus temores y estar más seguro? —No es mala idea—medité al darme cuenta que era el camino más obvio. —Hay varios psicólogos por aquí, te pasaré algunas direcciones ¿Quieres que busque uno también para Sora, por si acaso? —Sería de mucha ayuda, gracias Héctor—dije agradecido sentándome a la mesa—Oye, ¿Puedo hacerte algunas preguntas personales? —Claro, dispara—dijo sentándose frente a mí. —¿Por qué Maya dice a cada rato que te gustan los…? —¿Los pechos? —preguntó divertido—, es que me gustan grandes, ya sean hombres o mujeres, cada vez que veo a alguien con tremendos pechotes me dan ganas de hundir mi cabeza entre ellos—sonrió orgulloso antes de suspirar—, lo malo es que a veces se me va la mano y cuando veo a alguien, sobretodo hombres que parecen pechudos, voy y los toco para estar seguro de que son naturales, con las mujeres no porque me matarán. No pude evitar reírme ante semejante confesión. —Ah pero no soy el único con gustos raros ¿Eh? a Maya le gustan o los furros o los hombres pechudos también. —¿Furros? ¿Gente que se disfraza de animales antropomórficos? —No no no, hombres bestias que parecen más bestia que hombres, si supieras los novios que ha tenido, pero bueno Lern tiene buenos pechotes, un par de veces se los he agarrado sólo para molestar y están bien buenos—aseguró. ¿Hombres bestias que parecen más bestia que hombres? No he visto a nadie así, Atem sólo tenía orejas y una esponjosa cola de gato, pero parecía más un hombre guapo que otra cosa…¡Un hombre! ¡Un hombre y ya! Pero ya en serio, nunca había visto a alguien así, aunque ciertamente Lern de la cintura para abajo era una serpiente, hacia arriba era un hombre musculoso, rubio y de brazos fornidos, ahora que lo pienso. —¿Y? ¿Cuáles son tus gustos promedios? —preguntó Héctor divertido—, ¿Te gustan nalgones? ¿Con un buen paquete? Reí divertido ante esa charla tan sin sentido, pero antes de darme cuenta, preparamos más té y charlamos hasta nuestra comida favorita, música e incluso anime y de ahí nadie nos sacó hasta que nos quedamos dormidos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD