(Pv Atem)
—¡Atem! ¡Por favor déjame entrar!
¿Qué? ¿De dónde viene esa voz?
Me levanté de mi cama totalmente bañado en sudor, prácticamente estuve todo el día entre la cama y la bañera, ambas estaban tan manchadas de semen que me dio asco verlas y traté de limpiarlas, quité las sábanas sucias y drené el agua de la bañera, mientras dejaba las sábanas en una cubeta para lavarlas mañana volví a escuchar gritos.
—¡Atem! ¡Por favor! ¡Ayuda! ¡Tengo miedo!
—.....¿Eh? —Creo que ya he escuchado esa voz antes….¿Daniel?
Abrí la ventana y me dio un escalofrío cuando el aire helado me sacudió, pero al ver que alguien golpeaba el tronco de mi casa me asomé un poco más…¿una chica?
—¡¿Daniel?! ¡¿Por qué estás vestido de mujer?! —peor aún ¿Qué hacía aquí justo hoy?
—¡Por favor abre! ¡Esa chica me va alcanzar! ¡Te lo ruego!
Estaba llorando y temblando de miedo, eso me sorprendió más que verlo vestido así, rápidamente bajé el ascensor y me puse unos pantalones cortos para recibirlo. Lo que no me esperaba era que tan pronto llegara, Daniel corriera dejando en el suelo una canasta y me abrazara.
—¿Da-Daniel?
Estaba temblando y llorando sin dejar de abrazarme, lo que me dejó totalmente confundido sin saber qué hacer.
—Lo siento…de verdad hago el intento…pero las mujeres me dan miedo—susurró temblando—. No puedo hacer nada, y esa chica sentí que me iba a violar y sólo hui, soy un cobarde, un llorón que lo primero que hace es salir corriendo.
No entendí lo que me decía, pero su aroma me estaba calmando bastante, así que dejé que esa tranquilidad me invadiera y volvieran mis sentidos.
—Dan, primero cálmate—dije acariciando su cabeza—. No entiendo lo que me dices, así que respira y explícame lo que pasó, empezando por el hecho de que estás vestido de mujer.
Él me miró antes de asentir y limpiarse la cara.
____
Fuimos a la sala y preparé té para los dos, más que nada porque no quería que viera mi vergonzoso desastre en el cuarto. Daniel me contó todo lo sucedido desde anoche hasta que se topó con esa mujer albina.
—Ya veo, debe ser Risha.
—Si, creo que la llamaron así—dijo rascándose la oreja—. Supongo que es una maga aventurera o algo así.
—Una bruja oscura de hecho—expliqué—. No suele bajar de su cueva en la montaña y no sabe socializar para nada, es muy poderosa eso sí, pero a nivel mental es muy inestable, aunque es normal en su clase.
—¿Su clase? —preguntó confundido.
No sabía si debía decirle la verdad en esta situación, pero seguramente estaría más nervioso si me callara.
—En este mundo existen varias clases de magos—expliqué tomando una hoja de papel y anotando algo—. Los curanderos, que usan magia de luz para sanar o purificar, los magos elementales que usan la magia de los elementos básicos como tierra, agua, fuego, rayo, viento o metal, pueden manejar hasta tres de esos elementos, sólo los héroes pueden manejarlos todos, luego están los ilusionistas, que usan técnicas de espejos o hechizos ilusorios, finalmente en la última categoría están los magos y brujos oscuros, que venden su alma a los espíritus o entes de otros mundos para obtener magia oscura.
—¿Eh? ¿Vender su alma? —preguntó sorprendido.
—Si, no hay muchos magos oscuros, sólo hubo un par de clanes que entrenaban a todos sus miembros para dominar ese poder pero…—desvíe la mirada, incómodo—. Para convertirse en mago oscuro serás atormentado por toda clase de demonios, así que necesitas perder la cordura, ser inestable mentalmente —me miró sorprendido—. Para eso, la persona es torturada, humillada y violada una y otra vez hasta que enloquecen.
—Vio…—su rostro palideció por completo—. Entonces…esa chica…
—Es un rumor pero…Risha es casi la única que queda, ella fue "entrenada" desde el inicio de su vida, en el caso de los humanos es muy raro su color de cabello y ojos.
—¿Su albinismo? —preguntó—. Bueno en la Tierra tampoco es muy común, pero pensé que sería normal aquí.
—¿Así se llama? —pregunté y asintió —. Bueno, aquí si eres descendiente de bestias o híbridos es normal, pero el clan de Risha odiaba a las bestias, todo su clan estaba formado por puros humanos así que supongo que cuando nació era la misma deidad para ellos, y hoy en día esa chica es un peligro para todos cuando pierde la cordura, ya te imaginarás cómo llegó a ese nivel.
Comenzó a temblar de miedo y se abrazó a mi mismo.
—E-es horrible…P-pero entonces ¿Por qué me acosó?—me miró como esperando una respuesta.
—No tengo idea, no dice mucho y nadie la quiere en su grupo, a veces simplemente se mete en las misiones de los demás—dije rascándome el cuello—. Lo mejor será que la ignores, seguramente volverá a la montaña tan pronto pueda o encuentre algo nuevo que investigar, Rose es una chica normal si comparamos a esa loca.
—Oye, Rose es una mujer increíble —gruñó haciendo un puchero.
—Lo sé, está obsesionada con las máquinas, pero quitando eso es una mujer que ayuda a todos y adora a su marido, para ella es su querido osito de peluche.
Rio divertido antes de asentir.
—Bueno, ya que estás aquí comamos lo que nos dieron los tortolitos.
—¿Eh? ¿Y tus parejas? —preguntó —. Hoy es tu celo ¿no?
—....¿Perdón? —lo miré confundido—. Niño, si tuviera alguna pareja no te habría podido escuchar ni aunque quisiera, una vez que un gato está en celo y tiene una pareja no se controla tan fácilmente.
—¡¿Cómo?! ¡Es imposible que un hombre como tú esté solo! ¡Pensé que tendrías tu propio harem o algo así! —exclamó impactado, pero al darse cuenta de lo que dijo se puso tan rojo que creí que iba a explotar.
No pude evitar reírme a carcajadas ante el nivel de respeto que me tenía, además se ve muy lindo así de avergonzado, sobretodo vestido de mujer.
—Entonces ¿Según tú soy un hombre tan atractivo que tengo un ejército de mujeres a mi alrededor? —pregunté divertido acercándome a él—. ¿Te parezco guapo?
Se puso mucho más rojo que antes pero asintió.
—Jaja es la primera vez que un hombre viudo con hijo me dice que soy guapo—reí—. Eso suena a que te gustan los hombres, no te preocupes, aquí eso es normal, si vas al campo encontrarás familias formadas por puros hombres o mujeres, y si te vas a las zonas habitadas por bestias e híbridos habrán muchos que tengan hasta su propio harem, así que tranquilo nadie te juzgará.
—Oye que no soy…bueno creo que no lo soy—comentó desviando la mirada —. Mmmm bueno mi esposa cuando la conocí usaba ropa de hombre…y a mí la verdad no me incomoda vestirme de mujer…—parecía estar teniendo una lucha consigo mismo—. Sólo la tuve a ella como pareja…no sé…estoy confundido…
Nunca pensé que este chico dijera algo así.
—...Lo siento, vine a darte problemas como siempre —susurró —. Será mejor que me vaya.
—Pero ya está oscureciendo —dije nervioso —. Alguien podría atacarte, más con esa pinta.
—Jaja ¿Estás diciendo que soy muy guapa? —preguntó divertido—. Pues que sepas que tuve muchos fanáticos detrás de mí —se levantó y comenzó a dar vueltas sobre sí —. ¡Soy muy linda ¿verdad?!
Reí divertido antes de levantarme.
—Sí, y también eres una chica muy atrevida —dije acercándome a él —. Venir a la casa de un hombre calenturiento, con esa ropa, más sabiendo que estoy en celo, creo que quieres que te toque de forma pervertida.
—¡Kyaaaaa! ¡No te me acerques, pervertido! —chilló de forma juguetona antes de salir corriendo.
—¡Ven acá, pervertida! —exclamé riendo mientras corría detrás de él.
Corrimos divertidos por la sala, actuando como dos niños pequeños y olvidando todo por un momento. Cuando Daniel ya no pudo más se cayó al suelo riendo mientras luchaba por respirar, yo me acosté a su lado y nos miramos divertidos.
—Tienes que hacer más ejercicio—dije viéndolo como estaba bañado en sudor—. Oye ¿Acaso llevas un corsé?
—¿Eh?...ah…sí—dijo luchando por respirar —. Rose me hizo usar toda la ropa de chica.
Y sin ningún tipo de vergüenza se levantó la falda del vestido casi hasta el pecho, mostrando todo su cuerpo sudoroso usando bragas y un corsé con relleno.
Pero lo peor fue ese aroma que invadió mis sentidos…esa mezcla de almizcle y dulce hizo que mi celo despertara mucho más fuerte que antes.
—¿Atem?
Mi cuerpo se movió sólo, el aroma de Daniel me atraía y antes de darme cuenta estaba sobre él acercándome a su pecho.
—Hueles…muy bien —susurré mirando su pecho cubierto por el corsé —. Me gusta tu olor…
—E-espera—dijo poniéndose rojo—. E-esto es muy…
—¿Desagradable? —pregunté luchando contra mis instintos.
—...Iba a decir…raro—respondió desviando la mirada —. Tu estás casi desnudo y yo llevo un vestido…estoy muy confundido sobre si me gustan las mujeres o los hombres…siempre he sido muy bobo con el tema del sexo, de hecho si en mi mundo los hombres quedaran embarazados hubiera sido yo el que tuviera a Sora…además hace más de dos años que no tengo relaciones…no sé si deba hacerlo…¿Qué pensaría mi esposa? ¿Esto es…un engaño?
Sus palabras me tomaron con tanta sorpresa que no supe qué decir.
—Mmmmm ¿Y si…lo tomas como un favor entre amigos?
—¿Cómo?
—Ya te dije que las relaciones entre hombres son algo normal aquí, y cuando se casan se espera que tengan experiencia en el sexo—expliqué —. Así que muchas mujeres les piden a sus amigas casadas que les enseñen por lo que muchas tienen relaciones, incluso cuando las nuevas esposas deben vivir lejos de sus esposos por trabajo van con sus amigas a desestresarse y muchos hombres hacen lo mismo, ambos lados lo saben así que no hay problema de engaño.
—...Entonces ¿es como una relación abierta? —preguntó.
—No sé si es la palabra correcta, pero es sólo sexo—respondí —. Al final vuelven con sus respectivos esposos y forman familias, mientras sean del mismo sexo para los demás no es nada malo, incluso muchos padres les piden a los amigos de sus hijos que les enseñen a tener relaciones…—me rasque el brazo nervioso —. Lo que quiero decir…es que mientras decides qué hacer con tus relaciones o tus gustos, puedo ayudarte a liberar todo lo que has acumulado estos años y también me puedes ayudar…mi celo cada vez es peor y necesito liberarme…¿Qué opinas?
Se quedó mirando al techo en un silencio atroz que me estaba poniendo más y más nervioso.
—De acuerdo, si es sólo sexo y aquí es normal no creo que haya algún problema—aceptó antes de ponerse rojo—. Entonces…supongo que seré la mujer…digo quien recibe.
—Podemos turnarnos si lo prefieres —dije antes de acercar mis manos al corsé —. Por mí no hay problema, también te puedo llevar a comprar ropa de chica más atractiva.
Diciendo eso, rompí el corsé con suma facilidad haciendo que el olor que estaba atrapado saliera invadiendo más mi cerebro, Daniel gimió de sorpresa y se quejó del frío, eso me hizo reír y quise acercarme para besarlo.
Lo que le dije no fue mentira, pero para esas situaciones no estaban permitidos los besos, ya luego se lo diré y mentiré asegurando que me dejé llevar por el momento.
____
(Pv Daniel)
Huele bien.
Atem olía muy bien, como al bosque durante la lluvia.
No tengo idea si lo que dijo era cierto, pero por alguna razón quería hacerlo con él, quería olvidar todo y simplemente dejarme llevar, hacer algo que el Daniel de la Tierra nunca haría.
—¡Ah!—gemí cuando comenzó a acariciar mis pezones—. T-Tus manos están calientes..
—Llevo todo el día caliente—rió divertido antes de besarme haciendo que su lengua entrara con facilidad en mi boca—. Tú también estás caliente.
—...Y eso que el suelo está helado—susurré sintiendo que estaba ganando más confianza con esto.
—Je tal vez te ayude a enfriarte—dijo separándose un poco pero en eso tomó las bragas de calabaza y las bajó dejándome desnudo…y con mi m*****o un poco duro—. Vaya vaya, parece que te gusta lo que te hago.
—Ca-calla, llevo más de dos años sin contacto s****l aparte de los slimes, estoy desesperado—cerré los ojos avergonzado.
Atem rió con tantas ganas que sus colmillos quedaron expuestos, sus orejas se veían más lindas y esponjosas que antes e incluso su cola se movió de un lado a otro. De pronto se puso de pie y me levantó con facilidad, cargándome como una princesa.
—Entonces vamos a la cama para jugar mejor—dijo antes de subir al segundo piso de un salto, haciendo que lanzara un chillido nada masculino.
Cuando llegamos a su cuarto me sorprendió el olor tan intenso a sexo que había en cada rincón, Atem me bajó con cuidado antes de buscar unas sábanas y las puso como pudo en la cama mientras yo pensaba en lo extraño que se sentía llevar algo encima mientras no tenía nada debajo, era vergonzoso pero excitante...como si estuviera expuesto y a la vez no.
—Nunca hice nada parecido—susurré acercándome al espejo de cuerpo completo.
No lo había notado pero el lazo se me había caído, tenía el cabello desordenado y el vestido estaba pegado al cuerpo y se podía ver prácticamente toda mi figura.
—¿Te gusta exhibirte, Dani?—preguntó Atem divertido acercándose a mí.
—N-No, pero es que nunca había hecho algo así—dije desviando la mirada—. Me siento raro…como si quisiera probar algo así de nuevo.
—Jeje de hecho se puede—dijo tomando mi muñeca con el brazalete—. ¿Recuerdas los niveles que se desbloquean con el sexo? —asentí—. Si pruebas algunos juegos sexuales, estos subirán y tendrás más poder de ataque y magia.
Eso sí que era raro, pero todo perdió valor cuando tomó mi m*****o sobre la tela del vestido y comenzó a masturbarme.
—¿Qué opinas si probamos algunos juegos?—me preguntó al oído—. Tal vez podrías usar otro vestido en la calle sin nada debajo, una corriente y todos podrían ver tus partes.
Iba a decir que no haría eso ni de broma, pero en mi mente…podía imaginarme la escena perfectamente…Mierda…la idea de caminar en una calle usando ropa de mujer y no llevar ropa interior…expuesto ante la gente…
—Atem…es…—susurré avergonzado.
—Ya estás duro y hasta te estás escurriendo—se burló.
—¡N-no digas cosas así!—exclamé tapándome los ojos mientras él me seguía masturbando.
—¿Por qué? ¿Te da vergüenza?
—¡Porque me imagino todas esas escenas y me estoy excitandoooooooo!
Mierda…me corrí en su mano
—Felicidades Dani, tu primer orgasmo decente en más de dos años—rió antes de morder mi oreja—. Anda, mira.
Abrí los ojos encontrando su mano manchada con mi semen.
—...Se…siente bien—susurré desviando la mirada.
Lo escuché reír antes de tomar mi mano y llevarme a la cama.
—Realmente te ves muy sexy—dijo antes mirar su mano todavía manchada—. También hueles muy bien—su cola se movió hacia mí levantando el vestido y el roce de su pelaje me excitó aún más—. ¿Me dejarías tomarte, Dani?
Asentí totalmente disfrutando de la situación, esta situación me hizo olvidar todo lo demás, me importaba una mierda si soy un héroe, un pastelero o lo que sea, sólo quería olvidar todo por un momento y simplemente hacer algo sólo para mí.
—Quiero hacerlo…Atem.
Sus orejas se movieron de un lado a otro, parecía mucho más feliz que antes, entonces lamió su mano y sus ojos parecían brillar como los de un depredador a punto de atacar a su presa.
—Suerte que se necesita una poción para embarazarte—susurró con una voz más gruesa y seductora—. O esta noche ya tendrías a mis primeros cachorros.
Se acercó a lamer mi pecho, mis pezones e incluso mi estómago mientras su cola se enrollaba en mi m*****o, eso hizo que comenzara a gemir como nunca antes lo había hecho, eso era mejor de lo que pensaba.
—¡AAAAHHHH!—grité muy excitado moviendo mis caderas.
—Tal vez deba dejar los juegos, pero me gustaría darte un poco más de placer—susurró en mi oído—. Necesitas ser ordeñado como se debe.
—¡Eso fue muy vergonzoso!—exclamé pero no tuve tiempo de taparme la cara porque Atem tomó mis manos y antes de darme cuenta tenía las muñecas amarradas
—Tengo experiencias con las cuerdas, no olvides que soy un ladrón—dijo divertido cuando lo miré extrañado.
Iba a regañarlo por atarme pero de pronto sus manos comenzaron a tocarme de forma provocativa y olvidé todo lo demás.
—Estás muy sensible, realmente te falta sexo—rio tocando mi m*****o antes de lamer mi pecho haciéndome gemir más alto.
—E-eso lo sé —gemí desesperado moviéndome más—. N-nunca había…sentido algo así.
Tuve relaciones sexuales con Sam varias veces, pero no recuerdo haberme enloquecido como ahora, mi pecho subía y bajaba como loco, incluso el sudor recorriendo mi cuerpo me excitaba todavía más, lo peor es que no podía moverme por los amarres, así que estaba gimiendo como loco rogando por calmar ese fuego interno que me devoraba.
—Atem…por favor…—gemí muy fuerte.
—Pareces muy ansioso—se burló—. ¿Qué quieres? ¿Un beso? ¿Una caricia?—se acercó a mí y me susurró en el oído—. ¿O acaso quieres que te penetre hasta que ya no puedas caminar?
—¡Aaaaaahhhh!—no era capaz de decirlo en voz alta, pero estaba a punto de explotar si no me liberaba—. P-por favor…p-penétrame.
Jamás en la vida hubiera dicho eso pero ya no podía más.
—De acuerdo, hagámoslo.
Abrió mis piernas dejando mi entrada expuesta y se lamió los dedos sin dejar de tocarme para que luego de un momento metiera poco a poco un dedo dentro de mí.
—¡Aaaaahhhh!—grité un poco asustado.
—Relájate, no lo haré hasta que estés listo—dijo acariciando mi rostro, haciendo que lo mirara directamente a los ojos—. Tranquilo, todo está bien.
Asentí luchando por calmarme y abrí un poco más las piernas, mi pene ya estaba salpicando pre semen así que tuve que buscar todas las ideas para calmarme y evitar correrme tan fácilmente ¡Se supone que soy un adulto no un adolescente puberto!
—Eso es, vas bien—me susurró Atem—...Je, creo que estás cediendo más fácil—gemí cuando su dedo entró por completo y sentí que estaba introduciendo un segundo—. Te ves tan adorable, dudo que esta sea la única vez.
No pude decirle que no, porque realmente dudaba que cuando esto se calmara todo sería como antes, eso pensaba mientras poco a poco tenía dos dedos dentro de mí ¡Mierda, esto se siente bien! ¡Al demonio todo! ¡Sólo por un maldito día quiero ser una persona normal y tener sexo como loco!
—Ya estás listo—dijo Atem—. Me parece que si no tengo cuidado te romperás.
—Olvida eso—susurré mirándolo a los ojos—. Por favor…hazlo…ya no puedo más.
—Jaja ya lo creo—rió antes de ponerse en posición—. Solo te advierto que, una vez que lo hagamos no hay vuelta atrás.
—¡Sólo hazlo!
Los ojos de Atem brillaron por un momento antes de alejar sus dedos y penetrarme de una vez.
—¡AAAAAAAHHHH!
…Mierda…me corrí.
—...¡Pff! ¡Jajajaja! ¡¿En serio?! ¡A la primera! —se burló Atem haciendo que quisiera morirme en ese instante.
—¡C-calla! ¡No pude evitarlo! —exclamé muy avergonzado, casi ignorando el dolor de la penetración.
—Tranquilo, volverás a correrte pronto —me dijo antes de moverse con ganas y tomar mi m*****o para masturbarlo para que se pusiera duro de nuevo.
No podía negarme más porque no me dio tiempo de descansar y simplemente comenzó a penetrarme mientras me sujetaba las piernas, y yo olvidé todo cuando sentí que en sus movimientos tocó ese punto de placer.
—¡Aaahhh! ¡Se siente bien! —exclamé totalmente sumergido en el placer—. ¡Sigue! ¡No pares!
—Que buen chico, parece que lo disfrutas mucho—sonrió Atem moviéndose más fuerte y morder mis pezones, mis hombros e incluso su cola se frotaba por todo mi pecho.
Nunca pensé que podría estar haciendo algo así en mi vida; gritar como perra en celo, usando un vestido, amarrado a una cama y siendo penetrado por un hombre gato mientras su cola tocaba cada rincón de mi cuerpo sin ningún pudor.
—Estás…tan apretado —gimió Atem—. Se siente…muy bien.
—Sigue…sigue por favor —gemí tratando de no ahogarme con la saliva.
—Oye, no te mueras ahora—dijo acercándose para besarme.
La saliva cayó por mi boca mientras su lengua marcaba cada rincón sin ningún tapujo, pero lo mejor es que yo disfrutaba de la situación, tal vez demasiado.
En poco tiempo, los únicos sonidos que se escuchaban en la casa, era el sonido de la cama moviéndose y nuestros gritos de placer.
—¡Ah! ¡Atem! ¡Sigue!
—Eso haré—me dijo acercándose a mi oído —. Dan, te lo haré tantas veces que serás marcado como mi hembra.
Al escuchar eso volví a perder la calma y en poco tiempo lo perdí totalmente.
—¡Ateeeeeem!
—Mierda….—Atem se movió más rápido y de pronto sentí como su semen me llenaba con tanta fuerza que simplemente me desmayé.
____
(Pv Atem)
Tuve que morderme los labios para no marcarlo como mío, en teoría eso no lo haría mi pareja pero sí como el primer m*****o de mi Harem, aunque no estoy interesado en tener varias parejas.
—Aunque me gustaría que Dan fuera el principal —pensé divertido antes de besarlo suavemente —. Me encanta tu aroma…me relaja mucho pero a la vez me excita.
Salí de su interior y solté las amarras para quitarle el vestido, me separé de él contemplando su rostro satisfecho y calmado, no parecía ser el mismo chico tembloroso de siempre, de hecho se veía bastante lindo.
Me levanté con cuidado de la cama y preparé la bañera con agua caliente, cuando estuvo listo lo cargué y me senté dentro de la tina con él, cuando abrió los ojos parecía mucho más relajado de lo que pensaba.
—Oye Atem…¿Es normal que me haya gustado tanto?
—Bueno, yo diría que, como has tenido tanto tiempo sin hacerlo, eso hizo que te gustara más—dije divertido—. Tal vez si lo hacemos de nuevo de vez en cuando te sentirás mejor.
Asintió aceptando la idea.
—Dime ¿Fue tu primera vez?—le pregunté curioso pensando que para ser heterosexual, había cedido muy fácil a ser penetrado por otro hombre.
Sus orejas se pusieron muy rojas antes de negar con la cabeza.
—L-la verdad…es que Sam y yo cambiamos los papeles un par de veces, sobretodo cuando quedó embarazada—explicó.
—¿Papeles?—pregunté confundido—. ¿Las mujeres de tu mundo tienen p***s?
—No…usamos juguetes sexuales—respondió desviando la mirada—. Hay un juguete que se parece a un pene, si lo amarras con una ropa interior especial, las mujeres pueden usarlo para hacer lo mismo que los hombres.
Eso me sorprendió mucho, las mujeres de su mundo sí que eran intensas.
—Sam y yo…nunca fuimos precisamente normales—explicó—. Cuando nos alejamos de su hermana, comenzamos a probar cosas nuevas, era divertido y como nos mudamos a otro estado, quisimos probar ciertas locuras—rio divertido—. Tal vez sea un travesti después de todo, hubo un par de veces que nos fuimos a un hotel un fin de semana y me vistió como una chica totalmente para salir así a la calle, parecíamos una pareja de chicas y a veces metía su mano bajo la falda, era muy vergonzoso pero a la vez muy divertido…tal vez si hubiéramos seguido haciendo eso, esa mujer no nos habría encontrado, ella odia a los homosexuales—cerró los ojos y un par de lágrimas cayeron—. Si vestirme de mujer la hubiera salvado, tal vez debí hacerlo siempre.
Lo abracé con fuerza y sentí que estaba llorando, claramente había estado aguantando las ganas de llorar por todo lo que había sufrido.
—Déjalo salir, llora todo lo que necesites—le dije acariciando su espalda—. Aquí estoy para ti, Daniel.
Se quedó llorando un rato más hasta que el agua se enfrió y nos salimos, no hacía falta que nos cubriéramos luego de tener sexo así que simplemente estábamos desnudos sentados en la cama, Daniel me tomó de la mano y mirando el techo con calma.
—Gracias, creí que iba a venir a ayudarte, pero parece que fuiste tú quien me ayudó.
—No te preocupes, realmente me ayudaste—confesé—. La pasé terrible desde la mañana, así que incluso tu presencia fue muy importante.
Me miró sonriendo y luego se levantó antes de darme un beso en la mejilla.
—Fue divertido, quitando el susto que me llevé hoy—rio—. Fue gracioso volver a vestirme de chica, también hacerlo contigo fue relajante…supongo que nuestra amistad…cambió un poco ¿No? —Desvió la mirada, inquieto.
—Bueno, hay dos opciones y ya dependerá de ti—le avisé—. La primera, podemos seguir teniendo sexo mientras estemos solteros sin ningún compromiso hasta que consigamos parejas, a menos que estemos muy necesitados—rió un poco ante mis palabras pero me instó a continuar—. La segunda opción es que…seamos pareja y dependiendo de lo que quieras puedes ser la principal o parte de un harem que puedo formar, pero te soy sincero no se me da bien conseguir parejas por lo que dudo que haya otros más.
Me miró confundido antes de rascarse la cabeza.
—Esto…no sé cómo decirlo…pero…cuando hablas de Harem ¿Te refieres a tener varias parejas?
Oh, creo que no sabe cómo son las cosas aquí.
—Vaya, no sé cómo decir esto—dije moviendo mi cola, nervioso—. La población de la isla es bastante pequeña, así que se tuvo que aplicar una ley para que varias personas se pudieran casar…y cuando digo personas me refiero a Bestias e Híbridos, no hay muchos humanos les gusta la idea de tener varias parejas, más que nada porque es difícil alimentar a varias familias—asintió dándome la razón—. Así que muchos híbridos suelen formar un harem, donde se asigna una pareja principal y los demás son los secundarios, pueden ser hombres y mujeres por igual.
—Va-vale—asintió jugando con sus dedos—. ¿Y qué pasa con los hijos? Digo…Sora…
—A todos los hijos se les trata con respeto—le aseguré seriamente—. Tanto los que no son de sangre como los que sí, incluso si la Bestia o Híbrido es líder de un grupo o clan todos sus hijos tienen la misma oportunidad para seguir su legado, el mejor se convierte en líder y nadie lo pondrá en duda, más que nada porque para asumir el cargo se deben pasar pruebas muy complicadas, así que…si quieres ser mi pareja oficial te aseguro que Sora estará a salvo.
Asintió pensativo.
—Pero tómatelo con calma—dije acariciando tu cabello—. No quiero que creas que te estoy presionando, y también quiero que conozcas a los demás del grupo—me miró confundido—. Para mí, ellos son mi familia…mi padre y mis hermanos me abandonaron hace mucho así que esos tres son muy valiosos para mí, quiero que sepas cómo es mi familia antes de que tomes tu decisión.
—De acuerdo, lo pensaré entonces—me sonrió.
Asentí antes de cargarlo y ponerlo entre mis piernas.
—¿Listo para la segunda ronda?—pregunté antes de besarlo y volver a tocarlo.