CAPÍTULO 2

1540 Words
Las trillizas se quedaron pensativas por un largo rato y al final fue Ava la que hablo por las tres. —No pueden obligarnos a casarnos si no lo deseamos, pero podemos ir y conocer a esa familia, y si ninguna se siente atraída hacia ellos, no lo haremos. Porque si algo nos han enseñado ustedes es que las Ivanova nos casamos por amor y no por dinero, así que no esperen mucho de este viaje, iremos, pero igual no dejaremos de buscar otras alternativas —Ava, no va a ceder más que eso —Nosotros jamás le pediríamos otra cosa —Asegura Alek y más chicas asientes. —Entonces desayunemos y luego planeemos el viaje —todos estuvieron de acuerdo con Ava y terminaron su desayuno en familia, luego Ava se retiró a la habitación qué tiene en la mansión y comenzó a buscar más alternativas para los negocios de la familia, sin embargo, cada idea era más arriesgada que la otra. Ava, pasa todo el día en la habitación intentando resolver esa situación, pero la única manera es el negocio con la Familia Becker y estos piden una boda a cambio de hacer negocios con ellos. —Mamá manda a preguntar ¿si no vas a bajar a comer? —el pequeño Alek junior entra por su hermana, aunque ya no es tan pequeño tiene quince años y es todo un príncipe como su papá. —Sí, enseguida bajo enano, quería terminar una cosa primero —Ava observa a su hermano el cual es él más alto de toda la familia a pesar de ser el más joven. —Bueno, te espero —Junior se sentó en la orilla de la cama de Ava y esta sonríe. —Me conoces demasiado bien, vayamos de una vez —junior sonríe triunfante, porque él sabía que si dejaba a su hermana sola en la habitación esta seguiría trabajando y no iría a comer, algo que no es bueno, ella debe alimentarse porque por su condición hace ejercicios diarios y debe alimentarse bien y a sus horas. —Mamá pidió que prepararán tu comida favorita —comenta junior mientras camina detrás de la silla de ruedas de su hermana mayor. —Entonces, demonios prisa —los hermanos hicieron una carrera hasta el elevador, carrera que ganó Ava y esta cerró la puerta antes de que su hermano pudiera entrar. —Oye esto es trampa —protesta Junior, y Ava oprime el botón para bajar. —No, hermanito es usar las ventajas a tu favor, deberías aprenderlo, nos vemos abajo —Ava se despide con las manos mientras su hermano decide correr escaleras abajo para alcanzarla. Cuando el elevador se detuvo en la planta baja, Ava salió de este en su silla de ruedas y se puso en marcha al comedor, cuando estaba por entrar detrás de ella apareció Junior. —Yo primero —Junior tiro de la silla de ruedas de su hermana hacia atrás y entró él antes que ella al comedor. —Eso si es trampa junior —le reclama Ava a su hermano. —No, yo simplemente uso las ventajas a mi favor —junior toma su lugar con una gran sonrisa. —Está me la pagas enano —declara Ava y su hermano lo puede evitar reír. —Ya ustedes dos a comer que se les enfría —Iris, debe intervenir o sus hijos dejaran de comer por estar en una constante competencia todo el día. Ava, tomo su lugar junto a sus hermanas y comenzó a comer con la familia en armonía, todo es tranquilidad por ahora, porque, probablemente cuando lleguen a Rusia todo será un caos, además Ava no viaja mucho porque de niña cuando era sometida a sus cirugías sufría mucho al subir a un avión, en especial si había turbulencia o mal clima, por esa razón sus padres quienes tenían planeados mudarse a Rusia descartaron esa posibilidad, ya que los médicos de Ava se encontraban en nueva York, así que por el bien de su hija decidieron quedarse y Ava no hace viajes largos, más que una vez al año cuando todos se reúnen en Rusia, aunque ella pasa todo el día durmiendo al llegar, porque el viaje le afecta mucho y debe tomar medicamentos, para poder descansar y eso significa que necesita un día o dos para recuperarse de un viaje a Rusia, algo que la tiene muy pensativa, ya que debe hacer ese viaje con su familia si o sí. —Señoritas Ava, su fisioterapeuta ya está aquí —informa una de las empleadas en cuanto la familia termina de comer. —¿Tú lo llamaste mamá? —Ava, observa a su madre interrogante y esta asiente. —Por supuesto, debes prepararte para el viaje, también conseguí uno en Rusia, no es el de siempre, pero ya le envié tus expedientes médicos y está estudiando tu caso a denso y hablando con los médicos de aquí, para cuando llegues poder ayudarte lo más posible —Iris, siempre estará al pendiente del cuidado de sus hijos, en especial de Ava. —Bueno, subiré a cambiarme de ropa, que me espere en el gimnasio por favor —Ava se retira del comedor, para ir nuevamente a su habitación donde se coloca su ropa deportiva y recoge su cabellera para ir al gimnasio donde la espera, Leo su fisioterapeuta de toda la vida, él la ha visto crecer y la a cuidado siempre. —¿Cómo te sientes hoy? —indaga Leo mientras ayuda a Ava a ponerse de pie y luego la ayuda a tirarse encima de la colchoneta para comenzar a ejercitar sus piernas una a una. —Un poco cansada, quería descansar todo el día, pero no me lo permitieron —confiesa Ava, mientras Leo, inicia con los ejercicios. —Bueno, puedes relajarte y descansar después de tus ejercicios de hoy —Leo, la ánima y esta le regala una pequeña sonrisa. —Si, al menos eso me anima —Ava, siguió con sus ejercicios con la ayuda de Leo, pero cuando le toco ponerse de pie sintió dolor en la columna y eso no pasó desapercibido ante los ojos de Leo. —¿Desde cuándo sientes dolor? —Indaga Leo, preocupado por la chica a la cual a cuidado durante años y ha ayudado a recuperarse tras cada cirugía qué ella tuvo en el pasado. —Una semana, no sé qué es, pero no quiero preocupar a mis padres —confiesa Ava. —Bueno, debes ir con tu médico, esos dolores son peligrosos para ti, no es algo normal, así que debes visitar a tu médico lo más pronto posible —Leo, no puede creer que ella tenga dolor y no haya asistido al médico para que la revise. —Visitaré un médico en Rusia, tenemos un viaje pendiente haya y voy a visitar al médico apenas lleguemos, pero por favor, no les digas a mis padres —Ava siente que sus padres ya se han preocupado mucho por ella, como para preocuparnos aún más por su dolor. —Si me entero de que no visitas al médico se los diré, así que espero que cumplas tú palabras y en cuanto llegues a Rusia vayas con un médico para que te revise —advierte Leo y Ava asiente. —No te preocupes. Si lo voy a hacer, no me gusta sentir dolor, así que no demoraré en ir al médico —Ava, es consiente que el hecho de sentir dolor en la columna no es nada bueno para ella y por eso va a ir al médico, pero aun así tiene miedo de tener algo grave que la lleve a cirugía nuevamente. —Bueno, entonces te dejaré descansar, para que estés lista para el viaje y espero noticias de tu visita al médico —Leo, parecía mucho a Ava y a su familia él ha vivido todo el proceso de la chica y sabe lo fuerte que es. —Gracias Leo, eres el mejor —Ava sonríe aliviada por qué podrá descansar. —Lo sé, no tienes que recordármelo —ambos ríen por la humildad de Leo, y este luego ayuda a Ava, a llegar a su silla de ruedas y esta se retira a su habitación, en donde va directamente al baño a tomar una ducha y luego se prepara para dormir un poco. Ava entra a su cama, para descansar, pero cuando estaba por cerrar los ojos su madre entra a verla. —¿Vas a dormir temprano? —para Iris es extraño que su hija, se vaya a dormir antes de la cena. —Si mamá, estoy agotada, además no tengo apetito para la cena —Ava, se excusa y su madre se sienta a su lado. —Entonces descansa, el viaje será mañana por la tarde, así que en la mañana te ayudaré a empacar tu maleta —Iris besa la frente de su hija y esta le sonríe. —Está bien mamá, descansa —Iris dejo a su hija descansar y fue con su esposo y el resto de la familia a terminar de preparar los detalles del viaje. ¿Que pasara con Ava?, ¿el dolor que siente le afectará aún más sus piernas?
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