Ava Ivanova, mayor de las trillizas Ivanov, la princesa mayor como la llaman sus hermanas, tuvo un nacimiento traumatice al igual que sus hermanas, pero desde el vientre ella ha sido una guerrera, en el vientre de su madre protegió a sus dos hermanas y a consecuencia de ello no pudo caminar.
Aunque fue sometida a cinco cirugías, a la edad de diez años ella decidió no volvería a entrar al quirófano, ya estaba cansada de todo lo que implicaba una cirugía, la recuperación y todo el tiempo que le tomaba volver a jugar a compartir con su familia, así que a pesar de que sus padres querían una última cirugía ella se negó rotundamente y su padre quien ya estuvo una vez en su situación la apoyó.
Después de esa decisión Ava, fue aún más feliz con sus hermanas, con su familia y con el nacimiento de su pequeño hermano Alek junior, a quien nombraron en honor a su abuelo paterno.
Pasaron 15 años desde que Ava tomo la decisión de no volver a entrar a un quirófano, y no planea hacerlo pronto, su mamá le volvió a tocar el tema a sus quince años, pero Ava se mantuvo firme, así que Iris lo acepto, pero a sus 20 años fue su abuela quien intento convencerla, pero Ava estaba decidida a no volverse a operar así que toda la familia acepto, que si ella llegaba a entrar nuevamente a un quirófano sería solo porque ella así lo deseara y no porque nadie más intente convencerla.
—Despierta dormilona —Dasha, cae encima de su hermana mayor la cual dormía profundamente antes de su intromisión.
—Dasha ¿que haces aquí?, es fin de semana trabaje toda la semana y merezco descansar, ¿cómo entraste a mi departamento? —Ava se mudó a su propio departamento a vivir sola hacía ya dos años, cuando terminó su carrera universitaria y recibió la herencia de sus bisabuelos, los cuales fallecieron cinco años atrás, pero las trillizas recibieron la herencia cuando terminaron sus estudios.
—Entramos por la puerta, y nuestros padres nos enviaron a buscarte —responde Tania, sentada en la silla de ruedas de su hermana.
—Perfecto, están las dos aquí, ¿para qué nos necesitan nuestros padres? las comidas familiares son los domingos y hoy es sábado —Ava empuja a su hermana Dasha, para que se quite de encima de ella.
—Pero ellos dicen que tienen algo importante que decirnos —Dasha sigue luchando en la cama con su hermana.
—Así, es dijeron que los abuelos estarían presentes, así que sal de la cama —Tania se unió a Dasha, para intentar sacar a Ava de la cama, pero al final siempre gana Ava.
—Ya durmamos un rato más —Ava convenció a sus hermanas y las tres se acurrucaron bajo las cobijas hasta que el celular de Tania, sonó era una videollamada de su madre, la cual contesto sin querer.
📲—Sabía que las convencería de quedarse en la cama —Iris, conoce a sus hijas y sabe que la que las dirige siempre es Ava
📲—Ja, ja, ja, hola mamá —las trillizas no pueden parar de reír
📲—Las quiero aquí en una hora, sus abuelos las esperan para desayunar —sentencia Iris y finaliza la llamada
—UFF, creo que tenemos que irnos —Tania guarda su celular.
—Bueno, ya que están aquí, preparen café mientras me arreglo para salir —Ava, se sienta sobre su cama.
—Como ordene princesa mayor —Tania y Dasha, hace una reverencia y sé luego salen de la habitación, haciendo reír a su hermana.
—Las dos están locas de atar —Ava, se pasa a su silla de ruedas, y luego la conduce hasta su gran vestidor diseñado especialmente para ella y escoge un bonito vestido, con sus accesorios a juegos, ropa interior del mismo color y luego la deja sobre su cama, mientras entra al baño, cambia de silla y toma una ducha caliente, luego de hacer sus necesidades diarias.
Ava, sale del baño y tras secar su cuerpo, se coloca el atuendo que escogió para ese día y luego se pone frente al espejo, se maquilla levemente y peina su larga cabellera roja, cuando terminó de arreglarse se colocó sus zapatos y se acomodó en su silla de ruedas, para posteriormente salir de la habitación y reunirse con sus hermanas quienes la esperan con una taza de café.
—Ya enviaron al chofer por nosotras así que toma tu café y nos vamos —Tania le entrega la taza de café a su hermana.
—Bueno, mi bolso y mi celular están en el despacho me lo ¿alcanzan? —Ava, lista para tomar su café.
—Bueno, yo voy a buscar tus cosas —Dasha, fue a buscar las cosas de su hermana.
—Listo, ¿ya terminaste? —Dasha regreso rápidamente.
—Sí. Vayamos a ver que quieren decirnos —las tres hermanas salieron del departamento de Ava.
Rumbo, a la mansión Ivanov las tres hermanas no paraban de reír y de hacerse bromas entre ellas, en cuanto llegaron a la mansión el chófer las ayudo a bajar, para Ava fue fácil porque sus padres equipados todas sus camionetas para que su hija pueda subir y bar con la silla sin necesidad de estar pasándose de la silla al auto.
—Buenos días, familia—las trillizas entraron a la mansión y luego al comedor donde las esperaba su familia.
—Señoritas, ¿Que horas soné seas de llegar? —Antón intenta mostrarse serio ante sus hijas.
—Es culpa de Ava, cuando llegamos ni siquiera había salido de la cama y nos obligó a entrar a la cama con ella —Tania, se defiende tras darle un beso en la mejilla a su padre.
—No es cierto, ustedes entraron a la cama porque quisieron, Hola papi —Ava, besa la mejilla de su padre y esta la abraza.
—Hola, princesa —Antón cambia su expresión seria, por una cálida y dulce.
—Hola mami —Ava saluda de igual forma a su madre y a sus abuelos.
—¿Y qué nos querían decir? —Indaga Dasha, cuando todas toman su lugar en la mesa.
—Sus abuelos, tienen algo que decirle, pero cabe destacar que si no quieren hacerlo, pueden negarse, somos su familia y no las vamos a obligar a nada —aclara Antón antes de que su padre comience a hablar.
—Papá nos estás asustando —Ava observa su familia y es la primera vez que están reunidos y nota en sus rostros la incomodidad.
—Ava tú mejor que nadie conoces la situación de la empresa familiar, sabes que necesitamos hacer un gran negocio —comienza a explicar Alek.
—Lo sé abuelo, y tú enviaste una propuesta a unos alemanes amigos tuyos, que tienen negocios por todo el mundo y ellos lo estaban pensando ¿Qué pasó? —Ava, es quien maneja las finanzas del imperio Ivanov, y ella mejor que nadie sabe que si no hacen ese negocio en cualquier momento podrían caer en crisis y despedir muchos empleados.
—Ellos aceptan hacer ese negocio con una condición —sigue explicando Alek a sus nietas.
—¿Cuál es esa condición abuelo? —Interviene Tania.
—Un matrimonio entre las familias —responde Alek dejando a las chicas muy sorprendidas.
—Eso es absurdo, algo anticuado —Dasha no está de acuerdo.
—Nosotros opinamos lo mismo, pero ellos se mantienen firmes, así que piden que nos reunamos ambas familias a conocernos y luego se decida —ninguno en la familia Ivanov está de acuerdo con un matrimonio arreglado, ahora las chicas deberán decidir si viajar a conocer a esas personas o buscar otras alternativas de negocios, que posiblemente no los lleven a nada.