Chapter 1
Mi amor por la escritura se desarrolló a partir de todos los libros que leí y de las historias que sonaban en mi cabeza. Hablar conmigo misma es algo habitual y mi amor por las palabras está muy arraigado. Mi género favorito siempre ha sido el romántico, con un toque de historia. Historia de un Legado no es diferente.
Historia de un LegadoMi investigación sobre Great Falls y Helena, Montana, me llevó a enamorarme del estado. Es rico en historia. Desde Paris Gibson, el verdadero fundador y primer alcalde, de Great Falls, hasta Josephine (Chicago Joe) Hensley, la Reina del Distrito Rojo. No pude evitar entrelazar su historia con la de los Masons.
Pero mi libro no sería posible si no fuera por mi vida real. Mi historia. Mis experiencias. Y, por supuesto, algunas personas muy importantes que me han apoyado y querido a lo largo del camino.
Mi marido, David. Su devoción y apoyo inquebrantables me han ayudado a crecer como mujer, esposa, madre y autora. Gracias por creer siempre en mí. Por defenderme. Y por estar orgulloso de mí. Eres el amor de mi vida.
Dalan, mi primogénito. Tu pasión por la vida y tu tenacidad nunca han dejado de sorprenderme e inspirarme. Estoy muy orgullosa de ti como hijo, hermano, marido y amigo. Ya pronto serás padre. Sé que serás un padre excelente. Eres mi sol. Te quiero más que al cielo.
Mi segundo y más joven hijo, Austin. Tu tranquila voluntad y tu insondable corazón te llevarán lejos. No sólo en las relaciones personales, sino también en el campo de la medicina. Eres inteligente y compasivo, cualidades maravillosas, debo decir, para un médico. Espero que cumplas todos tus sueños, mi dulce ángel. Te quiero más que al cielo.
Y mi padre. ¿Qué puedo decir, papá? Sé que te hice sudar, para tomar prestado el cliché. No te lo puse fácil. Pero nunca flaqueaste. Me amas incondicionalmente. Nunca dudé de eso. Espero no decepcionarte nunca.
Y a la madre de mi corazón. Mamá, mi padre no eligió bien la primera vez. Pero seguro que le tocó el premio gordo cuando se casó contigo. Gracias por tu amor y lealtad a mi papá. Y gracias aún más por acogernos a mis hermanos y a mí en tu corazón y hacernos tu familia.
Tía Tina, te debo el haberme introducido en la lectura a una edad temprana. Y a partir de ahí, mi amor por las palabras creció. Gracias por quererme siempre y creer en mí.
Donna Russo Morin, gracias por tu optimismo y orientación. Me ayudaste a afianzar la confianza en mí misma y en mi novela. Ojalá volvamos a trabajar juntas.