“Cuida tus ropas desde que son nuevas, cuida tu honor desde que eres joven.” Proverbio ruso. William se colocó ante la cámara con un pendón blanco detrás que hacía de fondo. El flash no lo cegaba, más bien le hacía de inyector de energía aparte de la excesiva que tenía acumulada dentro de su ser. —Ahora —le indicó Dagger, su mano derecha, después de asentir. William lo miró sin mover la cabeza y luego volvió su vista a la cámara. Tres, dos, uno. —Ciudadanos de Las Minas Negras, Presidente de la República y demás representantes del gobierno —inició William con media cara cubierta gracias a la mascarilla de dientes estampados—. Soy el líder de “Los Lobos”, nombre que, como muchos ya saben, no los otorgó Dante Ferguson, pueden llamarme: el Alfa, para hacer la cosa un poco m

