Vince estaba en su estudio, relajado y contemplando la casa de Martin. Aunque no podía ver mucho desde su propiedad, su atención estaba enfocada en esa dirección mientras meditaba sobre sus próximos pasos.
El proyecto de la casa de Martin había sido concluido, y con éxito.
Como siempre, su trabajo de diseño se presentaba finalizado, con algunos puntos calculados que quedaban abiertos para que el cliente pudiera personalizar la obra. En este caso, esos puntos serían más numerosos para poder interactuar más con Lyz.
Vince estaba decidido a pasar todo el tiempo posible con ella.
- Pero por dónde empezar? - se preguntó. Nunca había tenido que tomarse tantas molestias para interesar a una dama. Todo esto era absolutamente nuevo para el. Sabía por algunos comentarios de Martin que Lyz estaba saliendo de un matrimonio conflictivo pero no tenía mas detalle del asunto. Por ahora no creía necesitar la ayuda de su detective pero era una posibilidad que siempre estaba ahí presente.
Vince sabía que tenía que ser cuidadoso con sus pasos, no quería asustar a Lyz o presionarla de alguna manera. Sin embargo, estaba decidido a ganar su confianza y su corazón. Él estaba dispuesto a esperar el tiempo necesario para que ella estuviera lista para dar el siguiente paso en su relación.
Mientras tanto, Vince continuó contemplando la casa de Martin, planeando su próximo movimiento. Sabía que debía ser paciente y esperar el momento adecuado para acercarse a Lyz. Pero estaba seguro de que valdría la pena esperar, ya que ella era la mujer de sus sueños y estaba decidido a hacer lo necesario para ganar su amor.
Algo que tenía muy claro de sus experiencias de pareja es que la pasión se marchita muy pronto, el interés por el físico termina menguando, así que sus parámetros no eran esos, aunque Lyz los cubría con creces.
- No, esas cosas son efímeras.- se dijo. Y pensó en lo mortalmente aburrido que quedaba luego. Sabía que con ella eso no sucedería.
Antes de aceptar ese contrato, había visto algo del trabajo que realizaba. Decidió visitar algunas de las exposiciones de arte en las que ella había participado. Allí, pudo admirar su trabajo, aunque nunca había tenido la fortuna de cruzarse con ella, si había comprado algo de su autoría que colgaba frente a su escritorio. Seguro de su talento y creatividad confirmó su aceptación a Martin.
Aun lo asombraba esa sincronía, producto de los hados del destino, que los hizo encontrarse de ese modo tan accidental. Hizo una mueca al recordarlo.
Nunca hubiese esperado conocerla de ese modo. Lo sentía como una señal.
Comenzaría por tomar todo con normalidad y ser lo mas profesional posible, luego si lograba mantener un ambiente relajado podrían entablar una conversación mas casual.
Con el tiempo, Vince pretendía ganar su confianza para que Lyz logre verlo como un amigo.
- Primero el trabajo, se recordó Vince -
Decidió proponerle a Lyz que trabajaran juntos en un proyecto de diseño. Tenía pendiente un proyecto personal de inversión y quien mejor que Lyz para la propuesta. Como ella estaba buscando nuevas oportunidades profesionales, aceptaría la propuesta de inmediato. Estaba seguro que podría lograrlo.
Juntos, podrían trabajar en varios proyectos, lo que les permitiría pasar aún más tiempo juntos y desarrollar una conexión cada vez más profunda, desde lo profesional, a lo personal. Como plan a largo plazo, le cerraba. Sólo quedaba trazar los pasos, de un modo cuidadoso.
Comenzó a preparar los detalles para la cena que tendrían mañana a la noche.
Ella podría descansar hoy, en su encuentro en el campo, cuando la encontró dormida, se le notaban los signos de agotamiento.
El podía ser muy paciente.
Le comunicaría sobre la cena.
Lyz estaba en el camper repasando la reunión. No quería pensar en la desagradable sorpresa al reencontrarse con alguien que no pensaba ver nunca mas. Este proyecto debía ser un éxito, por lo tanto debía ser profesión y obviar ese primer encuentro.
No le quedaba mas que reconocer que el trabajo de Vince era asombroso. El diseño de modificación de la propiedad convertiría a esa construcción fría, en un hogar por fin. La administración de espacios y la mayor amplitud dejarían una sensación de libertad y sencillez, que ni la decoración minimalista había logrado nunca.
Sus ideas podrían hacer una buena combinación con las de él.
La incertidumbre la estaba estresando.
- Podremos trabajar juntos?, o mejor dicho, podré manejar todo esto sin que afecte mi desempeño?
No lo quería admitir ni para si misma, pero Vince la había impresionado tanto como nadie lo había hecho. Ni siquiera Rob la había dejado en ese estado de aturdimiento.
Estaba tan abstraída en sus pensamientos que cuando miró su libreta vió con sorpresa que había hecho un boceto del rostro varonil.
Lo observó objetivamente:
-Que bello es!- El sonido del teléfono la hizo sobresaltar. Soltó la libreta como si quemara, y comenzó a buscar el teléfono entre la maraña de papeles a su alrededor. Generalmente nunca lo llevaba consigo.
Cuando mira la pantalla ve que era Vince. Habían intercambiado números al finalizar la reunión de la mañana.
- Hola Lyz, ¿cómo estás?- la saludó con esa voz profunda, y la sintió como si le estuviera murmurando en el oído. Era un saludo en tono bajo?, se preguntó Lyz. Seguramente era su imaginación hiperactiva.
- Hola Vince, estoy bien, gracias. ¿Y tú?- trató Lyz de aparentar naturalidad.
- Estoy bien también, gracias. Escucha, quería preguntarte algo. ¿Te gustaría tener una cena juntos mañana por la noche? Me gustaría poder discutir sobre el proyecto y planes de trabajo, para tener una noción de tus ideas.
- Claro, me encantaría. ¿A qué hora y en qué lugar te gustaría que nos encontremos?- le pareció una propuesta pragmática, así que solo le quedaba asentir.
-¿Qué tal a las 7:00 pm ? Tengo un lugar muy agradable en mente y tiene una excelente comida. Paso por ti a esa hora si te parece bien.
-Suena bien, nos vemos a las 7:00 pm. Te espero.
-Perfecto, nos vemos mañana. ¡Hasta entonces!- Le dijo Vince.
-¡Hasta entonces!
Y allí estaban, cada uno en su lugar. Lyz con la preocupación retratada en su rostro, y Vince, satisfecho porque en breve la vería otra vez.