–¿Estás pensando ir a algún lado? – él se apareció delante de ella cuando la chica salió de la habitación. Emma estaba terminando de guardar sus cosas dentro de un bolso color n***o que hacía juego con sus botas de tacón. Cuando vio a Dante frente a ella, casi pega un salto por el susto que le dio. –Si, estaba pensando en salir… – contestó titubeando. –En realidad, me alegra que estes lista para dar un paseo, porque se ha acabado la comida en esta casa y es momento de ir al supermercado – Dante sonrió y volteó – iré por mi chaqueta, no tardaré demasiado – al ver el rostro confundido de Emma, supo que había ganado, y lo mejor de todo el asunto fue que, ni siquiera tuvo que esforzarse demasiado para hacerlo. –Tú no puedes ir al mercado, esposito – le recordó ella – ¿Se te olvida que

