Después de terminar el batido, me fui a duchar y dormí unas horas. Al sonar mi alarma llegando la noche, me desperté sin ningún rastro de resaca. Por lo que me levante, me vestí y me encaminé hacía el restaurante montado a mi bicicleta. Cuando llego, voy por la parte de atrás y entro por la puerta trasera, que da directo a la cocina. - Buonanotte... - digo a los demás, mientras me pongo mi delantal. - Buonanotte Nic. - me responden los tres. Yo comienzo a picar las verduras, mientras ellos estaban en lo suyo charlando animadamente. Cuando quedan callados de repente. Levanto la vista y lo miro, pero ellos tienen la vista fija en lo que está enfrente mío. Miro en esa dirección y veo a Bea junto con Damiano. Ambos me miran cruzados de brazos, serios. - No empiecen. - digo. - Que

