- No se por qué tengo la sensación de que solo querías llegar a esa pregunta. - dice Pierre. Me encojo de hombros. - Tengo curiosidad. - digo. - Sabes, cuando se me mete una idea en la cabeza, es más fácil sacarme la cabeza que la idea. - Que va... - dice. - Quien iba a decir que tú también puedes ser un tanto obstinado cuando quieres. - Empieza a hablar, porque no nos moveremos de aquí de caso contrario. Se queda mirándome en silencio. Luego de unos segundos, suspira con pesar. - Lo tiene una de las personas más importantes de mi vida... - dice. - Mi madre. - ¿Qué? - me sale en un susurro, sin poder evitarlo. - Si. - dice. - Se lo diagnosticaron ya de grande. Ella y Gus tienen una relación muy especial, que va más allá de todo. Mi madre lo adora con locura y mi hermano no me

