—Buenas —expresa amable al entrar en la oficina y seguido de eso se acerca hasta el escritorio de la gerente. —¿Y tú eres? —se extrañaba de la presencia del joven. —Soy Mike —estira su mano—, el escritor. "No puede ser que me haya maquillado para un niño —extiende su mano para corresponder al saludo—. Debieron decirme la edad del escritor, no puede ser". —Me dijeron que necesitaba hablarme —sin que nadie se lo pida toma asiento y se acomoda lo más cómodo posible mientras espera que la mujer hable. —En efecto —obviando la edad igual debía tener una pequeña charla con él—. Se ha propuesto con los altos mandos de las dos compañías que sería buena idea que el mismo escritor de la historia a publicar sea el modelo de la próxima campaña de ropa masculina de verano. —¿Yo como modelo? —

