Culminó el día leyendo otro libro de los que Mike había escrito, extrañamente se sentía tal cual sus palabras expresaban la historia y era un sentimiento tan cercano que le hacía pensar que él escribía para ella. Estuvo tan metida en la lectura que cuando terminó era bastante tarde por la noche y debía descansar correctamente para rendir al día siguiente en el trabajo. —Fue un libro maravilloso —se dice apenas cierra la última página del manuscrito. Y aunque realmente el final fue un tanto predecible, la historia no dejaba de ser tan interesante para ella. Mientras Jane buscaba la comodidad en su cama para dormir, Mike aún permanecía en su escritorio terminando la historia en su computadora. Su concentración estaba en un punto máximo, podía crear un escenario con personajes increíbles

