Las higueras con muchos higos, es de mis frutos favoritos recuerdo exactamente en qué lugar de mi casa se encontraba sembrado un árbol de higuera, en la esquina exactamente de nuestro patio. Y abundaba sus hijas con muchas formar raras y que picaban conforme sacudíamos el árbol para quitar los higos, pues soltaban un polvo raro que picaba y daba mucha comezón. Normalmente mi abuela los lavaba y dejaba que se secaran , los metía en el refrigerador, para poderlos repartirlo, otras veces los congelaba en la nevera, otras veces, los ponía en pasteles o Pat para al decoración o en otras ocasiones preparábamos mermelada. Recuerdo también que les ponía demasiado empeño en sembrarlos y que estos se dieran, desde que sembró ese árbol en su propia casa le dio a mi papá un “piesito”!para que él lo aprovechara y lo sembrara para que se nos dieran sus frutos y así fue . Cuando ya crecí fui creciendo con la higuera ... ¡eso si las moscas y las hormigas no se hacían esperar, siempre eran las primeras!
Además de eta planta cuando crece se va creciendo hacia los lados no crece para arriba, es una planta enana que hecha unas hojas grandes como tipo al tamaño de una hoja al tamaño de una pata de elegante
HIGOS: NO SON FRUTAS, ¿SABÍAS? Un higo no es una fruta cualquiera. De hecho, ni siquiera es una fruta. Estrictamente hablando, los higos son flores invertidas. Las higueras no florecen de la misma manera que otros árboles frutales como los almendros o los cerezos. Los higos tienen una historia muy curiosa. En primer lugar, técnicamente no son una fruta, sino una infrutescencia (un conjunto de frutas). Y en segundo lugar, necesitan una avispa sacrificada para reproducirse, un insecto que muere dentro del higo. En pocas palabras, los higos son una especie de flores invertidas que florecen dentro de este gran c*****o oscuro con tonos rojizos que conocemos como higos. Cada flor produce una sola nuez y una sola semilla llamada "aquenio". El higo está formado por varios aquenios, que le dan esa característica textura crujiente. Por lo tanto, cuando comemos un higo, estamos comiendo cientos de frutas. Pero lo más increíble es el proceso especial de polinización que necesitan las flores de higuera para reproducirse. No pueden depender de si el viento o las abejas traen polen como otras frutas, por lo que necesitan una especie conocida como avispas del higo. Estos insectos transportan su material genético y le permiten reproducirse. Por su parte, las avispas no podrían vivir sin higos, ya que depositan sus larvas dentro del fruto. Esta relación se conoce como simbiosis o mutualismo. Actualmente, la gran mayoría de productores de esta fruta ya no necesitan el trabajo de las avispas. La mayoría de las variedades de higos para consumo humano son partenogenéticas. Esto significa que siempre dan fruto en ausencia de un polinizador.