Íbamos de camino a casa después de una larga jornada laboral, el día había llegado a su fin y con ello nuestra labor en la floristería hasta el siguiente día. Mi papá se aseguró de que terminara justo a tiempo para irme con ellos ya que no quería que estuviera sola de noche y por alguna razón tampoco quería que me fuera con Álvaro. Él iba manejando mientras escuchábamos una de esas canciones viejas que él suele escuchar siempre y mi hermosa madre intentaba cambiarla por una de esas románticas que a ella le gustaban. Se quedó mirándolo en su último intento y sus ojos demostraban el más profundo y puro amor, no lo voy a negar mi padre es muy guapo y con justa razón se queda viéndolo de esa forma. Y es que con esos rasgos tan finos y delicados, su cara es delgada, al igual que su nariz qu

