.:. CHAPTER FIFTEEN .:.
( SPELLS )
DESPUÉS DE COMER, Harry, Lyra y Hermione llegaron a la puerta de la mazmorra de Snape, se encontraron a los de Slytherin que esperaban fuera, cada uno con una insignia bien grande en la pechera de la túnica. Que decia:
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¡el AUTÉNTICO campeón de Hogwarts!
-¿Te gustan, Potter? -preguntó Malfoy en voz muy alta, cuando Harry se
aproximó- Y eso no es todo, ¡mira!
Apretó la insignia contra el pecho, y el mensaje desapareció para ser
reemplazado por otro que emitía un resplandor verde:
POTTER APESTA
Los de Slytherin berrearon de risa. Todos apretaron su insignia hasta que el mensaje POTTER APESTA brilló intensamente por todos lados.
-¡Ah, muy divertido! -le dijo Hermione a Pansy Parkinson y su grupo de
chicas de Slytherin, que se reían más fuerte que nadie- Derrochan ingenio.
Ron estaba apoyado contra el muro con Dean y Seamus. No se rió, pero
tampoco defendió a Harry.
-¿Quieres una, Granger? -le dijo Malfoy, ofreciéndosela- Tengo montones. Pero con la condición de que no me toques la mano. Me la acabo de lavar y no quiero que una sangre sucia me la manche.
-Oh, yo si quiero una -dijo Lyra estirando la mano para tomar una insignia- ¡Incendio!
La insignia se prendió fuego y Lyra se la tiro a las manos de Malfoy donde estaban las demás insignias, en unos segundo todas las insignia quedaron calcinadas.
-Ups, creo que no cotrolo del todo bien ese hechizo -dijo con fingida tristeza.
Malfoy saco la varita listo para maldecir a la rubia pero Harry fue más rapido al sacar la suya.
-¡Harry! -le advirtió Hermione.
-Vamos, Potter -lo desafió Malfoy- Ahora no tienes a Moody para que te proteja. A ver si tienes lo que hay que tener...
Se miraron a los ojos durante una fracción de segundo, y luego,
exactamente al mismo tiempo, ambos atacaron:
-¡Furnunculus! -gritó Harry.
-¡Densaugeo! -gritó Malfoy.
De las varitas salieron unos chorros de luz, que chocaron en el aire y
rebotaron en ángulo. El conjuro de Harry le dio a Goyle en la cara, y el de Malfoy a Hermione. Goyle chilló y se llevó las manos a la nariz, donde le
brotaban en aquel momento unos forúnculos grandes y feos. Hermione se tapaba la boca con gemidos de pavor.
-¡Hermione! -Ron se acercó a ella apresuradamente, para ver qué le
pasaba.
Ron le retiro a Hermione la mano de la cara.
No fue una visión agradable. Los dos incisivos superiores de Hermione, que ya de por si eran más grandes de lo normal, crecían a una velocidad alarmante.
Se parecía más y más a un castor conforme los dientes alargados pasaban el labio inferior hacia la barbilla.
-¿A qué viene todo este ruido? -dijo una voz baja y apagada. Acababa de llegar Snape.
Los de Slytherin se explicaban a gritos. Snape apuntó a Malfoy con un
largo dedo amarillo y le dijo:
-Explícalo tú.
-Potter me atacó, señor...
-¡Nos atacamos el uno al otro al mismo tiempo! -gritó Harry.
-... y le dio a Goyle. Mire...
Snape examinó a Goyle, cuya cara no hubiera estado fuera de lugar en un
libro de setas venenosas.
-Ve a la enfermería, Goyle -indicó Snape con calma.
-¡Malfoy le dio a Hermione! -dijo Ron- ¡Mire!
Obligó a Hermione a que le enseñara los dientes a Snape, porque ella hacía todo lo posible para taparlos con las manos, cosa bastante dificil dadoque ya le pasaban del cuello de la camisa.
Pansy Parkinson y las otras chicas
de Slytherin se reían en silencio con grandes aspavientos, y señalaban a
Hermione desde detrás de la espalda de Snape.
-¿Quien le dio a Parkinson? -dijo Lyra señalandola- Miren como le dejaron la cara.
La Slytherin dijo algo por lo bajo pero no se animo a responderle.
Snape miró a Hermione fríamente y luego dijo:
-No veo ninguna diferencia.
Hermione profirió un gemido y se le empañaron los ojos. Dando media
vuelta, echó a correr por el corredor hasta perderse de vista.
-Muy bien -declaró con su voz más suave- Cincuenta puntos menos para Gryffindor, y Weasley, Black y Potter se quedarán castigados. Ahora entren, o tendran que quedarse castigados una semana entera.
-¡Profesor! ¡Profesor! -chilló Parkinson viendo como las puntas de los pelos de Snape se empezaban a prender fuego.
Lyra sonrio mirando para otro lado pero Harry la llego a ver y juntos entraron a la mazmorra y dejaron caer sus mochicas en un pupitre.
La clase dio comienzo.
-¡Antídotos! -dijo Snape, mirándolos a todos con sus fríos ojos negros de brillo desagradable- Ahora deben preparar sus recetas. Quiero que las elaboren con mucho cuidado, y luego elegiremos a alguien en quien
probarlas...
Los ojos de Snape se posaron en Lyra y en Harry, y ambos comprendieron lo que seavecinaba: Snape iba a envenenar a uno de los dos.
Llamaron a la puerta de la mazmorra, era Colin Creevey. Entró en el aula, sonrió a Harry y fue hacia la mesa de Snape.
-¿Sí? -preguntó éste escuetamente.
-Disculpe, señor. Tengo que llevar a Harry Potter arriba.
Snape apuntó su ganchuda nariz hacia Colin y clavó los ojos en él. La sonrisa de Colin desapareció.
-A Potter le queda otra hora de Pociones -contestó Snape con frialdad- Subirá cuando la clase haya acabado.
Colin se ruborizó.
-Señor..., el señor Bagman quiere que vaya -dijo muy nervioso- Tienen que ir todos los campeones. Creo que les quieren hacer unas fotos...
-Muy bien, muy bien -replicó Snape con brusquedad- Potter, deje aquí sus cosas. Quiero que vuelva luego para probar el antídoto.
-Disculpe, señor. Tiene que llevarse sus cosas -dijo Colin- Todos los
campeones...
-¡Muy bien! -lo cortó Snape- ¡Potter, coja su mochila y salga de mi vista!
Harry se echó la bolsa al hombro, le sonrio a Lyra, se levantó y se dirigió a la puerta.
-¡Hey, Creevey! -grito Lyra llamando la atención del chico- ¿No digieron algo sobre Black? -preguntó con la esperanza de salir de la clase de Snape.
-¡Suficiente, Black! -dijo Snape- Empiece con el antidoto.
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C
UANDO LA CLASE DE POCIONES termino y Snape le dio fecha de castigo, Lyra salio rumbo a la enfermería y se dio cuenta que Ron también tenia pensado ir a ver a Hermione pero cuando noto que ella también iba a verla, cambio de camino.
-¿DONDE ESTA MI INTELECTUAL FAVORITA? -preguntó la rubia abriendo la puerta de forma dramatica.
Lyra no alcanzo a dar un paso cuando Madame Pomfrey se aparecio frente a ella.
-¡Black, guarda silencio! -bramo.
-Lo siento -dijo susurrando- ¿Donde esta mi intelectual favorita?
-Si te refieres a la señorita Granger, ahora se encuentra durmiendo -dijo- Sus dientes volvieron a la normalidad pero le tuve que dar una poción para tranquilizarla por eso ahora se encuentra durmiendo .
-Bueno, ¿Puede decirle que pase a verla? -preguntó mientras sacaba un pergamino de su mochica- Y dele esto.
Madame Pomfrey tomo el pergamino y miro a Lyra en busca de una respuesta.
-¿Que? -preguntó levantando los hombros- A ella le gusta hacer tarea.
-Ve a cenar, Black.
-¡Nos vemos, Poppy! -volvió a gritar olvidandose que ella le habia pedido que guardara silencio.
Cuando la rubia llego al Gran Comedor diviso a Harry sentando en una esquina, comiendo solo.
-¿Hey, para que te llamaron? -preguntó Lyra sentandose frente a Harry y sirviendose papas en el plato.
-Revisaron nuestras varitas -dijo Harry.
-¿Dumbledore?
-No, fue Ollivander.
-El me vendio mi varita.
-Y la mía -comento Harry sirviendole jugo de calabaza a la ojigris- ¿Snape te hizo probar la poción?
-Era lo que queria, pero no hice la poción asi que queria hacerle probar la poción a Neville, pero alguien sin querer hizo que su caldero se volcara.
Harry sonrió.
-¿Y ese alguien tiene de apellido un color?
-¡No te burles de mi apellido, Popotter!
-¿Como me dijiste? -preguntó Harry sonriendo.
-No dije nada -dijo la rubia llevandose el tenedor a la boca- Fui a ver a Hermione.
-¿Como esta?
-Los dientes le llegaron al suelo
-¿En serio?
-No -dijo la rubia soltando una risa- Era broma, esta bien, estaba durmiendo cuando la fui a ver.