Al llegar a California recordó gran parte de su adolescencia, allí había pasado los mejores momentos y fue partícipe de la educación racional que siempre la había acompañado. El condado representaba una nueva forma de vida, el contexto de alguna manera condicionaba el modo de vida y las costumbres culturales. Recorrió algunas calles hasta llegar a la casa de su tía, le parecía muy triste recordar ese entorno, sus padres ya no estaban para recibirla y brindarle el cariño necesario, ahora se tenía que conformar con visitar a su tía Sarah. Esta última vivía sola en una gran casa en California, sus hijos se mudaron a Europa hacía varios años y pocas veces iban a visitarla. En ese estado vivían otros tíos y primos, pero con ellos no se la llevaba muy bien, desde que murieron sus padres se alejó un poco de todos. Sarah era muy especial, siempre afirmaba tener poderes de tipo esotérico, algunas personas decían que tenía el poder de sanar enfermedades físicas y mentales. Antes Khloe no creía nada de esto, pero desde que conoció al hombre lobo se dio cuenta que todo era posible, la mentalidad no podía reducirse meramente a lo que tenía enfrente, los razonamientos podían abarcar cosas más grandes. Ella era el recuerdo más cercano que tenía de sus padres, todos en el estado decían que su desaparición se debía a grupos armados al margen de la ley. Sin embargo, por muchos años cuestionaron algunos de sus integrantes y se dieron cuenta que no tenían nada que ver, nadie los conocía, además, ellos no tenían negocios ilícitos o grandes empresas que pudieran ser objeto de conflicto. Se había alejado por varios años de su tía porque decía que podía ver el más allá, por medio de sus visiones se enteró que a ellos les había pasado algo fuera de lo normal, no tenía que ver con negocios, incluso afirmaba que los que hicieron eso ni siquiera eran personas comunes, no podía ver claramente de qué se trataba, lo que sí sabía era que no podía meterse con ese tipo de entidades, podía correr peligro. Con todo lo que Khloe había vivido sabía que esa posibilidad podía caber, por eso también quería ir a visitarla, puesto que tenía la mente más abierta y podía comprender todo lo que estaba diciendo, y porque no, creerle. Su casa no había cambiado mucho, aunque se veía un poco más desgastada, parecía como si en muchos años no le hubieran hecho ningún tipo de reparaciones o arreglos a la fachada. Tocó el timbre, pero nadie salió, se fue para la casa de al lado para preguntarle a algún vecino qué había pasado con su tía. Un señor de avanzada edad le mencionó que muy probablemente estuviera allí, pero que casi nunca tenía servicio de energía eléctrica. así que tendría que intentar tocar la puerta con la mano. Así lo hizo, y en efecto, su tía salió a los pocos minutos, al verla se puso muy feliz, de inmediato se bajó de la escalera que estaba delante de la puerta y la abrazó. Hace mucho tiempo que no recibía ninguna visita, ni siquiera de sus hijos, quienes trabajaban muy duro y decían que no les quedaba nada de tiempo.
La invitó a pasar, en su forma de caminar e interactuar se notaba que los años ya estaban dejándola atrás. Le daba lástima que en sus últimos días estuviera sola, por eso no tenía una buena relación con sus primos, le parecía que eran desalmados y convenencieros. La casa estaba muy descuidada, pero no podía culpar a su tía, quien con las pocas fuerzas que le quedaban la arreglaba lo que más podía. Vivía de una renta fija que le daba el estado, tenía la ventaja de que la casa era de su propiedad, aunque a veces no tuviera mucho dinero nadie podía sacarla de allí. Sus hijos de vez en cuando le enviaban algo de dinero, pero no lo suficiente para contratar una persona para que le ayudara con las labores básicas. Sarah le ofreció a su querida sobrina algo de comida, había preparado unos tacos de pescado, había un vecino que amaba la pesca y frecuentemente le llevaba algunas de sus presas. Estaba delicioso, aunque los platos no estaban muy limpios, por suerte Khloe era muy humilde y no le veía mayor problema. En vez de ponerse a criticar le ayudó a limpiar un poco la cocina, los baños y algunas habitaciones. Era una casa muy grande para una sola persona, antes solía vivir allí toda la familia, incluidos sus padres. Mientras ordenaba la casa recordaba todos los momentos que había vivido allí, constantemente se peleaba con sus primos, pero tenía una muy buena relación con sus padres. Un día cuando llegó de la universidad se percató de que sus padres habían salido al campo, les gustaba mucho estar en la naturaleza y recoger algunos frutos. Esa mañana no se alcanzó a despedir de ellos porque le cogió un poco la tarde, no sabía que precisamente ese día iban a desaparecer para siempre. Cuando llegó la noche y no aparecieron se le dio aviso a las autoridades, quienes iniciaron una búsqueda que jamás tuvo éxito. Pasaron días, semanas y años, nadie vio nada, no se escucharon gritos, tampoco hay testigos, hasta el día de hoy no hay evidencias físicas de una desaparición forzada, parecía como si se los hubiera tragado la tierra.
El tiempo de incertidumbre y tristeza fue largo, con los días Khloe y su tía Sarah se resignaron, pero siempre quedó la espina de saber qué había pasado con ellos. Aprovechando que sus creencias habían cambiado quería hacer una especie de sesión con su tía para averiguar por medio del misticismo el motivo de su desaparición. Ella había dejado de lado esas prácticas porque le parecía que las energías de su casa eran muy fuertes. Sin embargo, le parecía muy curioso que su sobrina la racional estuviera interesada en ese tipo de cosas, así que accedió a regresar a sus antiguos rituales. Se la llevó para una habitación muy oscura, tenía unas cortinas moradas en todas las paredes, estas ocultaban el desgaste y el color de la pared a causa del humo de tabaco. También había una mesita de madera cubierta con un trapo rojo, en un cajón estaban las cartas con las que generalmente leía el futuro, el tabaco lo había dejado hace varios años por un problema en los pulmones Se sentaron alrededor de la mesa, prendieron una vela y sacaron las cartas. Tras varios minutos de silencio y de análisis de las cartas, en las que las manos de Khloe estaban precisamente sobre estas, evidenció algo que ya anteriormente las cartas le habían mostrado. Le reiteró a su sobrina que a sus padres los mató una criatura muy rara, no era un hombre normal, tenía garras en vez de uñas y mucho pelo en el cuerpo, sus dientes eran feroces y su mirada estaba cargada de odio. Esa descripción se le hizo un poco familiar a Khloe, sentía como si estuvieran hablando de su amigo Evan. Khloe continuó dándole detalles y ambas parecían estar hablando de la misma figura. De inmediato le contó sobre sus experiencias nuevas, las que precisamente cambiaron su forma de pensar. Su tía veía una relación innegable de Khloe con ese hombre, pero no creía que su amigo Evan fuera el mismo asesino de sus padres. Le contó que existían varios de esos en el mundo, eran escasos en zonas urbanas, pero en el campo se encontraban escondidos, por eso muchas personas temían estar en la noche expuestas.
Había una forma de saber cuál de tantos había sido, de hecho, podían aprovechar la relación que tenía Khloe con el hombre lobo, puesto que popularmente se decía que entre todos esos monstruos se conocían, sabían dónde estaban sus principales escondites y tenían la capacidad de comunicarse, incluso en las noches cuando estaban totalmente transformados. A pesar de que su tía creía en cosas paranormales, en algún momento llegó a pensar que la criatura que veía en su mente con respecto al asesino de su hermana y su cuñado era de carácter espiritual, no creyó que corpóreamente se encontrara en un bosque al acecho de cualquier ciudadano. Por su parte, Khloe estaba demasiado sorprendida, no podía ser casualidad que a sus padres los hubiera matado un hombre lobo y que ella precisamente ahora tuviera una relación un poco íntima con uno de esos asesinos. Le explicó a su tía que este hombre era diferente, era muy amable y trataba de controlarse pero no lo lograba, pues sus instintos siempre le ganaban a su razón cuando la luna estaba totalmente despejada. Sarah insistía en encontrar la conexión de la muerte de sus padres y los hombres lobos, pensaba que se trataba de un plan premeditado y ella podía ser ahora la siguiente víctima. En el tiempo en que ellos murieron estaba en el pueblo la advertencia de que las personas no podían quedarse hasta muy tarde en el campo, a ciencia cierta, no sabía si ellos se regresaron temprano o no porque nadie volvió a saber nada de ellos desde la mañana. Sin embargo, las autoridades avisaban constantemente de los peligros de quedarse afuera, si se confiaron fue por algo, posiblemente también conocían algo más sobre esas criaturas y nunca quisieron decírselo a nadie para no ponerlas en riesgo. Le pedía insistentemente que revisara su relación para que no fuera una presa fácil del descuido. Después de haber escuchado eso Khloe se empezó a sentir un poco mal, tenía mareos y su visión empezó a ponerse muy borrosa. De inmediato salieron de aquella habitación para ir a la sala, allí se recostó un rato en uno de los sofás mientras su tía le preparaba una aromática de hierbas naturales. El impacto de la noticia pudo influir de manera negativa en su salud, no era fácil descubrir que un ser que por sus características era considerado especial y diferente por el solo hecho de no hacer como los demás, pudiera estar comprometido con la muerte de sus propios padres. Realmente le daría mucha tristeza saber que todo el tiempo de Evan supo todo lo que estaba pasando. No sabía hasta qué punto esas criaturas tenían comunicación con él. ¿Cuántos podrían ser? ¿Habían muchos más en el condado de Camp? ¿Por qué solo habían visto a uno? cada vez la situación se ponía más compleja y tenía que descubrir cómo terminar con sus dudas y evitar morir en manos de su nuevo amor.
Cuando se sintió mejor cayó en cuenta de que la casa no tenía energía eléctrica, le preguntó a su tía el motivo de esto, ella simplemente le dijo que a veces el dinero no le alcanzaba, pero que tampoco hacía mayor esfuerzo por tener este servicio. No le gustaba ver televisión o escuchar el radio, le parecía que las noticias de afuera podrían deprimir a las personas, les hacían sentir que nada estaba bien. Siempre muestran en sus titulares desastres naturales, crisis, robos, violaciones, corrupción, guerras y cosas que hacen sentir al hombre su verdadera miseria. Siempre se acostaba muy temprano, a eso de las siete de la noche, así que tampoco requería mucha luz para hacer actividades nocturnas. Por el contrario, le gustaba madrugar y la luz del sol era perfecta para hacer este tipo de cosas. También solía meditar en medio de las velas, amaba sentir su aroma, el calor que la llama le daba su hogar, no necesitaba muchas cosas para vivir. De ahí entendía Khloe su manera de entender la vida tan diferente al resto de las personas, las cuales siempre se mostraban ansiosas de consumir todo lo que estuviera disponible. Uno de los vecinos de Sarah era especialista en medicina, fue a llamarlo para que la revisara, temía que su sobrina pudiera caer en un cuadro de depresión debido a las fuertes noticias que había recibido. Él aceptó colaborar, de hecho, no les cobró ni un solo peso, la señora Sarah era muy especial con todos sus vecinos y entre todos trataban de colaborar con lo referente al vecindario. Afortunadamente, ese era su día de descanso y estaba en casa así que todo fue inmediato, empezó a revisar a Khloe con sus aparatos, le tomó su pulso, la presión arterial y se dio cuenta que todo estaba perfectamente bien. Así que decidió hacerle un examen de sangre a ver si podían detectar algo más, de no ser así podía pasar con algún especialista en salud mental para que revisara sí todo estaba bien en su entorno social. Se retiró con la promesa de que al otro día les llevaría los resultados del examen, aunque de entrada le confesó que creía que se trataba de un posible estado de embarazo. Le pidió que recordara si había tenido relaciones sexuales sin protección con algún hombre, de ese modo podían dictaminar algo más concreto.