Era muy incómodo saber que el hombre lobo había presenciado ese acto, ella no sabía desde hace cuánto tiempo estaba Evan ahí parado, solo esperaba que no fuera mucho rato. Se levantó y se puso el vestido, le dijo a Blake que ya era hora de descansar, había sido un día muy agitado y tenía que recuperar sus fuerzas. Por suerte logró convencerlo con facilidad, subieron a la habitación y cuando se estaban acostando escucharon que la puerta de abajo se abrió de manera brusca, de inmediato Blake se levantó y tomó su arma, pensó que habían entrado los ladrones. No obstante, Khloe ya estaba sospechando que se trataba de su nuevo amigo, le pidió que se calmara un poco, sería ella quién fuera a revisar qué estaba pasando abajo, pero obviamente él no estaba de acuerdo, por ser el varón de la casa creía que tenía que ser el único en defender su morada. La estrujó un poco porque ella no quería entrar en razón y bajó corriendo, lo primero que vio fue al hombre lobo convertido, para él un monstruo horripilante. Rápidamente cargó su arma y le apuntó, pero esa criatura parecía quererse burlar de él, se movía de un lado para otro como queriendo provocarlo, empezó a disparar, fueron cinco sus intentos y en ninguno pudo darle. Khloe bajó muy asustada, les pedía que por favor se calmaran, pero el hombre lobo estaba muy enojado, quería acabar con Blake, él se estaba interponiendo con lo único que le daba sentido a su vida. Subió corriendo y lo acorraló, se postró encima de él como para morderle el cuello, Khloe le rogaba que por favor lo dejara, de alguna manera era el hombre con el que había compartido toda su vida y le tenía un amor supremamente alto. Miró por la ventana y vio que la luna aún no estaba totalmente descubierta, sabía que todo lo que estaba haciendo Evan era consciente, aunque dejándose llevar por la animalidad. Se metió en medio de los dos, le dijo que si quería acabar con Blake tendría que matarla primero. Evan de inmediato se retiró, no estaba dispuesto a hacerle daño a pesar de que había lastimado su corazón. Cuando estaba llegando a la puerta se detuvo un momento, pensó con rabia y se regresó, tomó a la esposa por la fuerza y se la llevó con él. La cargó entre sus brazos, a pesar de que era la mitad lobo no caminaba en cuatro patas, lo hacía con sus dos piernas, la diferencia era que tenía garras en vez de uñas y sus manos y pies eran muy peludos. Como era tan fuerte se la llevó cargada en sus brazos como si fuera un niño pequeño, su esposo trató de impedirlo, pero fue imposible, su rapidez superó el alcance de las balas.
Khloe le pedía desesperadamente que se detuviera, la rapidez con la que iban estaba haciendo que se ahogara, sus labios estaban totalmente resecos y sus ojos le ardían como si se hubiera puesto unas fuertes gotas. Evan cayó en cuenta que la estaba lastimando, su amor no podía llegar hasta el punto de maltratarla. Miró la luna y vio que cada vez estaba más despejada, había sido un error llevársela de su casa, ahora podía cometer el peor acto de su vida. Se detuvo de inmediato y la postró sobre una gran piedra, le pidió disculpas por haberla sacado así de su hogar, pero le manifestó que realmente estaba enojado con lo que había visto. El pensaba que con lo que había pasado sería su único amor, pero ya veía que ella era de ese tipo de mujer que no le importaba estar con el uno y con el otro. Esas palabras, aunque eran ciertas de alguna forma, hirieron la susceptibilidad de la mujer, quién a pesar de lo que había hecho no se sentía como una mala persona. Simplemente él no entendía el papel que le correspondía, ella jamás le dijo que iba a dejar a su esposo, por el contrario, desde el principio le hizo saber que vivía con él. Del mismo modo, lo que había pasado para ella también había sido muy especial, pero no implicaba que construirían una relación seria. él tenía que pensar en cuál era su condición, no podía pasar toda su vida con un hombre que puede asesinarla dependiendo de cómo este la luna. Khloe tenía siempre en mente la importancia de asegurarse un futuro, aunque le reconoció que todo lo que había pasado a su lado era realmente impresionante, eso era lo que de alguna manera la tenía atada aún. Todo lo que decía la mujer era muy triste y cruel, pero real, él no podía pretender quedarse con ella sabiendo que no podía ser una persona normal. Evan mientras la escuchaba hablar miraba el cielo, le recordó a la mujer que cada vez la luna estaba más despejada, así que se alejó, le pidió disculpas por haberla dejado tan lejos de su casa, pero ahora tendría que caminar. Se fue decepcionado y enojado al mismo tiempo, no con ella, si no consigo mismo, gracias al mordisco que le dio su padre hace unos años no podría disfrutar de una buena mujer como ella. Se imaginaba en los tiempos de antes, con su cuerpo normal y un trabajo estable. Eso era lo único que necesitaba para que aquella mujer de la que se había enamorado fuera totalmente suya, pero como eso era imposible, tendría que resignarse de nuevo a la soledad. Simplemente no la molestaría más ella, estaba en la libertad de seguir con su vida marital, no podía quitarle la posibilidad de asegurar su estabilidad.
En la soledad del bosque y el frío de la noche Khloe regresaba a casa despacio, pensando qué iba a hacer para que Evan no tomara represalias contra ella. En el momento que dejara de verla como un objeto de deseo o una persona hacia la que siente cariño posiblemente empezara a atacarla como a los demás. No quería morir de esa manera y tampoco pretendía que su esposo lo hiciera y menos ahora que las cosas estaban tan bien. Al otro día pretendía buscarlo a su cueva e interrumpir su sueño para poder hablar con él y pensar cómo iban a hacer para que su relación no terminara en muerte. También quería continuar con Evan y seguir descubriendo cosas nuevas, pero para eso era necesario que él cambiara su concepción de amor. Su esposo preocupado en casa ya había llamado al sheriff, quien de inmediato llegó con una patrulla de hombres dispuestos a acabar con aquella criatura. En casa se quedó Blake y uno de los compañeros del sheriff, a lo lejos vieron que ella se empezó a acercar, estaba llegando con un aire de tristeza que era muy notable, caminaba despacio y miraba hacia el suelo como para no tener que dar explicaciones. De inmediato, Blake corrió hasta donde estaba, la abrazó y le preguntó qué le había pasado, pero era evidente que estaba muy bien, su cuerpo estaba intacto y no tenía ninguna lesión. ¿Por qué esa criatura no le hacía daño a ella? ¿Qué tipo de influencia tenía Khloe sobre el hombre lobo? ¿Cómo había logrado dominarlo? El esposo no entendía muchas cosas, pero sabía que no era el momento para preguntárselo y mucho menos al lado de la autoridad. Era evidente que había algo muy íntimo entre ellos, pero no entendía cómo era posible que existiera una relación entre un humano y una bestia, no sabía tampoco hasta donde había llegado a intimar ella con él para que de alguna manera le hiciera caso y no la devorará como al resto de los mortales. Todo lo que Khloe había hecho ella para recuperar su matrimonio con la cena y el acto s****l había sido interrumpido por ese nuevo suceso, todo se había vuelto a desmoronar. De nada servía que ella tuviera ese tipo de detalles y se portara bien si nunca era sincera, ese era uno de los aspectos que había hecho que su matrimonio fracasará. En cierta medida no sabía si se callaba para protegerlo, pero a pesar de eso siempre era preferible saber la verdad y no pensar lo peor.
Blake le sugirió al policía que lo siguiera buscando, ya estaba cansado de no tener paz ni siquiera dentro de su propia casa. Los hombres le dañaron más la cabeza, debido a que también sospechaban de su esposa, si ella colaborara sería más fácil que cumplieran su cometido. Blake muy confuso regresó a dormir al lado de su esposa, mientras la veía en la cama notaba que su tristeza era muy profunda, ni siquiera podía mirarlo a los ojos, como si evitara la confrontación. Él no insistió mucho en preguntarle los motivos, sabía que en el bosque había pasado algo extraño de lo cual nunca se enteraría. Simplemente se acostó para continuar al otro día trabajando, esa reconciliación había sido muy buena para ser cierta. Esa noche Khloe no pudo descansar, se sentía en medio de una paradoja de la que no era fácil escapar. Lo único que le impedía quedarse con el hombre lobo era su condición y todo el tiempo que llevaba con su esposo. A los dos podía tenerlos en su vida, eso sería lo ideal, pero era evidente que no estaban dispuestos a compartirla. Tal vez los credos del nuevo siglo no eran aún tan abiertos como ella pensaba, no podía aspirar a la libertad emocional que siempre buscaba. El solo hecho de ser casada hacía que las personas de alguna manera decidieran sobre su vida, todos sus conocidos, incluso las autoridades, la veían como una mujer perfecta, de esas que no tienen aventuras por fuera de su hogar y solo sirven al marido. Para que no hubieran confusiones, al menos dentro del hogar, ella siempre le recordaba a Blake que si se casó por la iglesia fue por la presión de su familia, no quería que estuvieran inconformes con la relación de su hijo, así que siguió a sus pretensiones y creencias, pero eso no significaba que estuviera dispuesta a cumplir los mandatos que la iglesia desde un principio le propuso. Esa noche pensó que era mejor alejarse de todo, siempre había sido muy organizada con sus finanzas y tenía unos ahorros. Una parte de su familia estaba en California, al otro día viajaría para ir a verlos, posiblemente eso le abriría un poco el panorama sobre qué decisión tomar con respecto a las relaciones que estaba manteniendo. La mañana siguiente se lo comunicó a su esposo para que supiera que al regresar del trabajo ella ya no estaría. Eso también le daría a él un espacio para pensar si realmente quería continuar con su matrimonio o regresar con su ex novia Flor. Para Blake era absurdo siquiera pensar eso, le recordaba cada vez que podía que solo se veía con ella en una vida futura, lo otro podría ser una simple aventura. A pesar de todo lo que decía, ella continuaba con su plan, de hecho, ya estaba empacando y planeando irse con él para el condado a retirar unos fondos que tenía para irse. Además, puso como excusa que hace mucho tiempo no los veía y había llegado el momento de programar un encuentro.
En cuanto llegó al condado hizo todo lo necesario para irse rápidamente, gracias a las gestiones de su esposo pudo tomar uno de los primeros vuelos del día. No le avisó a su familia que llegaría, todo sería una sorpresa, pero en el fondo lo que buscaba era alejarse de todo para poder pensar. Su tía era de mente abierta y creía mucho en cosas místicas, por eso sabía que la comprendería perfectamente. En el bosque quedó el hombre lobo, como era de día estaba encerrado en una de sus cuevas, a pesar de que era tiempo de descanso no podía hacerlo, en su cabeza daba vueltas todo lo que estaba pasando con esa mujer, quien había sido la única que lo había visto de una manera diferente. Desde hace mucho tiempo las personas lo veían solo como una presa a casar, pero ella veía realmente lo que era: un hombre amoroso que no podía controlar sus impulsos. Realmente le dolía esa pequeña disputa pero reconocía y era consciente que sí cambiaba su forma de ser y de pensar podía recuperarla. Por eso, tenía en mente ir a su casa en la noche para tratar de solucionar las cosas sin que Blake se diera cuenta. Este último se tomó muy enserio el viaje de su esposa e invitó a Flor a pasar la noche en su casa, si Khloe estaba dispuesta a aceptar ese tipo de libertades no dejaría pasar la oportunidad. Adicional a eso, aquella mujer solo estaría unos días en condado, a buena hora slaió ese viaje, tendrían unos días para recordar viejos momentos.