Natalie Con mi madre estamos sentadas en el sofá, una en cada extremos, con nuestras piernas sobre este, extendidas. Ambas estamos leyendo, mientras Grace no deja de pasearse de un lado al otro de la habitación, sin dejar de mirar al amplio ventanal que da al frente. - Si se demora tanto no llegaremos a la fiesta. - dice ella con impaciencia. - ¿Por que no lo llamas? - le pregunta mi madre. - Puede que este perdido, recuerda que él no es de aquí. - Sabe como llegar, solo que se abstrae con esos videojuegos y se le pasa la hora. - se queja mi hermana de su novio. Río. - Hay vicios peores, cielo. - le dice nuestra madre con una sonrisa. - Supongo... - responde. - ¿Papá a dónde salía? - Se juntaba con unos viejos colegas de la embajada. - O al menos los que quedan vivos. - di

