Dae se separó del rubio, cuando su celular comenzó a sonar, avisándole que le estaban llamando, levantándose de enseguida a contestar —¿Luan? —preguntó contestando —Hola amor, hoy no podré ir a casa, dile a Jeonmin que mañana le llevaré algo —respondieron al otro lado de la línea —¿Ha pasado algo? —su tono de voz sonó preocupado, alertando al pelinegro —No, no, solo que me han dado más papeles para revisar, ¿tu estás bien? —Si, me llamas cuando llegues a casa, adiós Luan —Hablamos luego amor Sun colgó, dejando su celular en la mesita de vidrio, todo bajo la atenta mirada del pelinegro —Era Luan —informa El semblante del pelinegro cambió a uno molesto, mirándolo por explicaciones —No te debo explicaciones, Jeonmin es tu hijo, pero yo no soy tu pareja —habló sentándose en el sofá

