¿Cómo es que el tiempo pasaba tan rápido? Sun no lo entendía y jamás lo haría, parece como si fuera ayer el día en el que su pequeño Jeonmin había cumplido sus diez años Ahora el rubio solo se encontraba llorando al recordar a su ya no tan pequeño hijo, el tan solo saber que Jeonmin estaba lejos de él, era horrible —¿Sigues con eso, mi amor? Sabes que Jeonmin ya nos vendrá a visitar en cualquier momento —murmuró su esposo tras él, abrazándolo por la cintura —No puedo Dae, lo mismo dijo en navidad y él no vino por el trabajo, ¿y en año nuevo? También fue lo mismo Dae a sus cuarenta y cinco años era feliz al tener a su familia, aunque no estaban juntos como se debería, estaba muy feliz de poder seguir adelante con el amor de su vida —Si sigues llorando así me contagiaras —comentó en br

