Sun abrió la puerta tratando de ocultar la pequeña sonrisa que tenía en sus labios, saludó al pelinegro y seguido a eso lo dejó pasar —¡papá, vamos a jugar, he limpiado mi cuarto! —habló el castañito entusiasmado sujetando de la mano a su padre —Claro hijo, pero necesito hablar con papi Sun un momento ¿puedes ir yendo? El castañito asintió, subiendo a su cuarto y ver una película cualquiera para esperar por su papá Dejando a sus dos mayores abajo, estos se miraron y Sun preguntó el porqué —Tengo que contarte algo, no te alteres hasta que termine El rubio asintió tomando asiento en el sofá junto al pelinegro, este tomó sus manos con confianza, a lo que Sun ni se inmutó —¿Sabes quién es Yio? —el rubio lo miró confundido, pensando para luego negar — Es mi expareja —oh, ya sé de quién

