Sun se levantó temprano como de costumbre, metiéndose a la ducha para darse un baño Unos minutos después salió con la toalla enredada en sus caderas y otra toalla secándose el cabello, fue cuando sintió como abrían su puerta y de esta entraba el pelinegro, haciendo de su rostro un tomate —¡Lo siento! Creí que estabas dormido, y-yo ¡lo siento! —rápidamente salió de la habitación del rubio, dejándolo rojizo Cuando Sun se dio cuenta de la situación de su rostro al verse en el espejo se echó a reír, al recordar a Dae con esa expresión, hace tanto que no pasaba eso Se cambió lo más rápido que pudo, acomodándose las mangas, se dio una sonrisa en el espejo y salió de su habitación, dirigiéndose a la de su pequeño hijo, cerró los ojos con fuerza y tocó dos veces —Jeonmin... abre por favor, ne

