Saludamos a la señora Beatriz y a los demás, mi hija nadaba sumamente contenta en la piscina de Lucía, las chicas ya estaban ahí, expectantes a los detalles de la reconciliación. — Damián ve con los chicos, quiero hablar con mis amigas. Damián asintió, se fue con Adriel y los demás, les conté a las chicas lo que había pasado, ellas sonrieron y se alegraron por mí. Después de un rato nos fuimos a mi apartamento, pasamos viendo películas por el resto del día. Los días se hicieron semanas y luego fueron meses, Damián se había portado espléndidamente, salíamos a varios sitios que aunque tenía cierta mala espina por momentos, eso se iba al carajo cuando lo veía a él tan contento, Bruno se convirtió en mi confidente, le contaba a dónde me llevaba su primo, tanto a mí como a Aileen, había ocas

