— Él hubiera no existe, al menos no en este caso, comencé a querer olvidarte en el momento que te miré tan feliz con Damián, estoy en el proceso de hacerlo, sin embargo, no es fácil sacar a una persona que ha estado arraigada por tantos años en tu corazón. Bruno me dio un beso en la frente, justo en ese momento entraba Damián, él al ver la escena se puso tenso. — Creo que deben hablar a solas, con permiso. Bruno se fue y quedé con Damián únicamente, mi rostro miró por la ventana, suspiré y abaniqué mi rostro para que las lágrimas no cayeran. — Jeanne me dijo que estabas aquí, vine enseguida. — ¿Para qué? Ya lo que tenía que decir, lo dije, me cansé Damián, es cierto que me ayudaste mucho con el trauma que tenía, incluso salvaste la vida de mi hija, sin embargo, todo esto no pesa lo su

