Adriel le dio la espalda a Ximena, se acercó a Lucía y la abrazo, mi amiga sonreía al ver que su esposo había corrido a esa tipa, yo me alegré al ver esto, ya él no era tan caballeroso como antes con aquellas que no lo merecían. Lucía me hizo de seña que ya estaba todo listo, dispuso ella de una habitación para que hablara con Ximena, yo asentí y la busqué. En el momento que la mire, fui en su dirección, la tomé del brazo y la lleve prácticamente a rastras, una vez a solas, me miró alzando el mentón. — Levanta la denuncia en contra de Damián, si no créeme que te vas a arrepentir. — ¿Y qué piensas hacer? ¿Acaso vas a matarme? — Nah, eso sería demasiado fácil y no dejaría a Damián en libertad, te haría algo peor. — ¿Y qué se supone que harías? — Ya sé todo lo que le hiciste a Damián, m

