Emery apartó su mirada, le era imposible el seguir viendo por un segundo más. Apoyó su frente en el hombro de Aiden y se enfocó únicamente en sus dedos de los pies. Ella desconocía la razón de por qué decidió venir. Quedarse debajo del escritorio hubiera sido más seguro. Sin embargo, quería permanecer al lado de Aiden. Quería estar con él, porque sintió que estar a su lado sería lo más seguro. Al reflexionar en ello, el corazón de Emery se sintió finalmente tranquilo. Aiden no logró extraer una pizca de información de la boca de esa persona. Sus ojos no parpadearon mientras apretó el gatillo, apuntando directamente a la sien del hombre. El estruendo del disparo produjo tal sonido que Emery sintió sus tímpanos siendo prácticamente perforados, su cuerpo estremeciéndose de mi

