Especial Teo. Cuando llegó al lugar donde habían quedado preguntó por su nombre, dado que él había reservado la mesa y lo llevaron hasta su reservado, encontrándose solo aún. Se sentó y comenzó a contemplar la carta, dado que no tenía nada mejor que hacer, hasta que sintió que las cortinas que lo separaban de todo lo demás, se abrían, dejando a la vista a la joven que lo había acompañado hasta allí y luego a Aaron, quien ingresaba con una leve sonrisa en el rostro. -No sabía que habías reservado… un reservado- comentó y ambos rieron levemente mientras Aaron se sentaba frente a él. -Creí que sería más cómodo para ambos que andar escuchando las conversaciones de los de al lado- le contestó Teo mientras le pasaba la otra carta para que pudiera verla. -¿Hace mucho llegaste? -Hará cinco

