Las manos de Alana se pasearon con nerviosismo sobre el vestido que había sido inicialmente de su abuela; no fueron necesarios muchos cambios. Solo lo justo y lo exacto para que pudiera ser usado por ella. “Es hora, cariño.” Valeria entró mientras usaba un vestido dorado ceñido al busto y suelto de abajo con dos aberturas pronunciadas a los lados. “Date prisa, que si no, Alaric va a pensar que lo has dejado plantado en el altar.” Valeria le dio el ramo de novia a Alana y ambas salieron de aquella casa que ahora estaba casi vacía, dejando en evidencia que estaban mudándose. “No puedo creer que finalmente me voy a casar, todo esto parece tan surreal.” “Te vas a casar y con un buen hombre.” Valeria tomó el velo y la cola del vestido de novia de Alana. “Así que vamos.” “Hubieras invitado
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


