Mientras Jessica tenía la boca llena del pollo que Alana había preparado, por poco se le sale el alma de la boca junto con aquellos alimentos. “¿De qué demonios estás hablando?” Alaric preguntó con el ceño fruncido. “Yo no he dejado ninguna gallina en la puerta de tu casa y menos llena de plumas. Se suponía que iba a ir ayer, pero tuve unos contratiempos y el día de hoy me quedé dormido.” “¿Tú has preparado esa gallina que estaba en la puerta de tu casa?” Jessica preguntó mientras veía la presa del animal con gran terror. “¡¿Lo hiciste?!” “Pues sí, no entiendo cuál es tu miedo. Bien que te has engullido toda la presa, en fin.” Alana miró a Alaric. “Debido a que tuve que desplumar la gallina y limpiarla por completo, el costo es más alto. Así que busca cómo pagar.” Mientras Alana extend

