Episodio 2.

659 Words
Seguidores de la paz.   Allí estaba ella, en la fila. Todos íbamos por el premio y había para todos, pero ella decidió llegar primero. De mañana desperté y de madrugada ya había comprendido la importancia de recibir un premio. Emprendí mi camino y a pesar de los obstáculos, llegué al lugar de destino, en mi mano el turno No. 200. A lo lejos veo personas murmurando y vendiendo sus puestos, unos decían por 500 pesos cedo el puesto número 3 y otros voceaban en 1,000 pesos vendo el número 1. Mientras escuchaba dentro de mí, pensaba en lo injusto que sería yo pagar por obtener el primer lugar y que los 200 de atrás tuvieran que esperar siendo ellos los primeros en llegar. Mientras pensaba y veía aquella escena algo me espantó, 10 personas después de mi llegada hicieron acto de presencia, 2 de ellas eran religiosas, al verlas pensé en lo increíble que era ver mujeres tan conservadoras en estos días, pues ellas tenían sus cuerpos cubiertos por doquier, pelo al natural y de verdad al juzgar por la apariencia parecían ser muy devotas a la religión. Para mí no tan grata sorpresa esas mujeres que se hacían llamar hijas de lo divino, justo frente a mis narices tomaron una decisión muy deshonesta, decidieron comprar el puesto número 8 en la fila sin importarles los más de 200 que habíamos llegado primero que ellas. Nosotros llegamos primero, ellas sin pensar que tal vez teníamos mucho tiempo allí, que quizás veníamos de muy lejos y que lo más probable es que tuviéramos hambre, decidieron pagar para tomar puestos en la fila que no les pertenecían. Sin pensar, creo yo que lo hicieron sin pensar en que habría hecho Jesús, pagaron por algo que no habían ganado. Al mismo tiempo de las mujeres posicionarse en los lugares 8 y 9 algunos en la fila se acaloraron y comenzaron a exigir que quitara a esas mujeres de allí, sonrientes las señoras permanecieron en la fila. –Es su dinero- pensé en voz baja, pero ¿Qué de los 200? ¿De qué clase de seguidores de la paz estamos hablando? ¿No deberían estar llenos de amor por el prójimo y de empatía? Acto seguido ellas entraron y tomaron sus premios, yo… aún tiemblo del espanto.   °Valdez Amistad   Aquello que damos sin esperar nada más que lo mismo devuelta. Muchas veces hemos leído y nos han querido enseñar que la amistad es dar sin esperar nada a cambio lo cual es falso porque de ser así nadie dejaría de ser amigo de nadie. El asunto es que damos amistad y por consiguiente amor esperando recibir también amor y amistad, sería muy hipócrita de mi parte decir que soy tu amigo pase lo que pase, hagas lo que hagas. Amigo, o como me gusta definirlo “sin mi otro yo”, porque mi complemento lo llenas tú, es como tenerte, pero sin que me pertenezcas o formes parte del conjunto físico, de lo que es mi esencia. Darte la libertad y opciones de mejora son placeres baratos cuando sé que estas creando vivencias que te hacen feliz. Cada cabeza puede tener su concepto de las cosas, no comparto mi burbuja creada para ti, pero la pondría en venta si se tratara de hacerte feliz. Cautivas con cada gesto de cariño genuino y endureces cuando no tienes la razón. Amarte a ti amigo mío es lo más cerca de estar en el cielo que puede existir; es una pena que no lo lean ni lo entiendan los fatuos que no conocen lo hermoso, profundo y apasionado que es un lazo de amistad. ¡Dichosos los que leen y recuerdan a ese ser que llaman amigos! Resultan a veces ser más que hermanos. Cuando por primera vez me enamoré no tuve lo que hoy tengo contigo mi querido amigo, resulta que lo especial me llegó en segundo lugar, tú. °Valdez
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