Episodio 1.
Abrazos.
En un abrazo y palabras de esperanza se esconde una sensación, un sentimiento bien oculto de bienestar. Imagine usted muchos abrazos y muchas palabras de aliento ¿Cuántos sentimientos de bienestar provocarían? Si diariamente regalamos un abrazo ¿Quién sabe a cuantos curaríamos? Sin importar a quién sea regala un abrazo. El mundo de pan y de abrazos, citando a Galeano, yo pienso que ya hemos tenido demasiadas guerras que perdemos, demasiadas muertes que nos marcan, dolores y desdichas amorosas, mejor regálame pan y dame un abrazo.
°Valdez
Dignidad.
No es odiar o despreciar, sólo es dignidad. Aquella que tomas de la mano y gritas que la tienes con hechos. Amarte a ti mismo, porque si no lo haces tú ¿Quién lo hará? Mucha gente no la conoce, es una amiga silenciosa, pero con poder que no escatima en ser sincera ni vacila al decir lo que debe. Mientras tanto, ella camina solitaria, mucha gente ignora lo que significa levantar la frente y entender cuándo se debe decir hola y cuándo es necesario el adiós, cuándo algo es dañino y cuándo provoca salud.
Dar la vida y las entrañas a alguien que te haya mentido no significa que todos mientan, pues decir la verdad es un traje muy caro que no todos desean o pueden pagar.
°Valdez
Hombre o niño.
Hay una gran diferencia, ciertamente no es lo mismo, enamorarse de un hombre que enamorarse de un niño. Es distinto enamorarse de alguien con metas en la vida y deseos de crecer, a hacerlo de alguien sin deseos de superación. Es distinto enamorarse de un hombre realizado, listo para entregarse en una relación que de un niño con pensamientos diabólicos y egoístas que sólo sabe jugar y romper sus juguetes.
Qué distinto es enamorarse de un dulce que de un aprovechado, de uno que sea sincero en lugar de mentiroso; de alguien fiel que de uno que irrespete incluso a tus amigos.
Enamorarse de un hombre es enamorarse todos los días con una intensidad infinita, alguien que te protege y elige amarte porque para él eres bella, en lugar de alguien que premeditada y deliberadamente decida dañarte. Enamorarse de un hombre es soñar despierto, volver a nacer, sentir de nuevo, respirar aire puro, sentirse en un lugar fresco, alejados del calor y lleno de abundancia. Enamorarse de un niño es perder tiempo valioso, correr el riesgo de ser difamada, engañada y olvidada. Y ese es el problema de los niños; que no saben lo que quieren y peor aún, cuando creen querer algo le bajan el cielo, pero con el tiempo te das cuenta de que sus uñas son enormes y que aquel niño se cansó de la muñeca por lo que decide buscar una nueva.
El hombre es fiel, no anda con mentiras ni relajos mentales o confusiones hirientes. El niño, por el contrario, tira patadas por doquier haciendo rabietas, rompe todo lo que toca incluso si toca corazones, los cuales son sus favoritos, pero recordemos que los bebés no saben tratar cosas delicadas y frágiles pues aún no tiene esa capacidad, quizás un día si llegaren a ser hombres lo logren.
Lo peor de todo y lo más nefasto es que los hombres están escasos y los que quedan guardan su postura en silencio, en cambio hay demasiados niños huérfanos gritando te amo al 2x1, regalando sentimientos, engañando almas piadosas, mentes sanas y matando la inocencia de mujeres valiosas que merecen hombres.
Para los niños malos que no quieren cambiar ni ser hombres deberían existir letreros en mayúsculas con letras a color rojo en negrita declarando en sus frentes lo que son, o tal vez áreas en cuarentena para que ninguna mujer inocente caiga en la desdicha de amar un ser que no esté a su altura. El hombre ama y es firme en sus sentimientos porque sabe que para ser hombre hay que pagar un alto precio. El niño vive de rabieta en rabieta, dicho esto mis queridos lectores; ¿qué eres? ¿Hombre o niño? ¿Qué pues prefieres, a un hombre o a un niño?
°Valdez