LEJOS DE CASA Irse de casa es unas de las tareas en el mundo y que todos hemos experimentado alguna vez. Las razones varían en cada caso, pero eso no quita que sea algo que todos vamos a experimentar alguna vez en la vida. De hecho, para ser una persona medianamente normal, es necesario cortar esas líneas que nos dominaron durante mucho tiempo. Cuando uno deja de ser niño, cuando ya no es la voz de mamá la que controla, sino que es tu turno de enfrentarte al mundo exterior, cuando te toca decidir lo que has de hacer, las riendas de tu vida, el rumbo de tu destino, donde tú eres el responsable. Cuando uno vive en el mismo lugar durante mucho tiempo, crea lazos, no tanto con el inmueble, si no con las memorias que se crean al vivir allí. Por ejemplo, si has vivido toda tu vida en la

