INICIO
Todo el mundo piensa que estoy loco, nadie me cree, nadie puede entender esto, es mucho mejor que el cielo que dicen que se siente, solo quiero estar con ella, no sé si esto es un sueño o una simple broma pesada, pero de todas maneras vive en mis pensamientos.
Creo que no nos hemos presentado adecuadamente, me llamo Ramses, un gusto, como ya verás mi situación no es la mejor actualmente, pero, ¿Qué pasó para llegar a esta situación?
~~~
Todo comenzó una noche de otoño, iba saliendo a hacer una caminata, tenía que liberarme del estrés de la universidad, después de unos 20 minutos caminando un poco, llegué a un parque, uno de mis favoritos, simplemente me senté en una de las bancas, y miré hacia el cielo, respirando el aire fresco con ese olor a rosas del lugar.
Me sentía tan bien que cerré los ojos y tan pronto lo hice me quedé dormido. Me desperté, porque a lo lejos empecé a escuchar un hermoso y angelical canto acompañado de una suave melodía, mire mi reloj para fijarme de la hora, eran la 1:45 am, nunca había estado tan tarde en este lugar, estaba completamente solo.
Me levanté intentando descifrar de dónde provenía aquella música y de pronto me invadió un intenso y delicioso aroma dulce, luego, a lo lejos empecé a ver a un pequeña y delicada silueta, que poco a poco se hacía más visible. Era una chica, vestida con un atuendo de ballet de colores rosa y crema degradados y unas muy resaltables zapatillas de ballet rojas, su cabello estaba recogido en una coleta e iba recogiendo pequeñas flores caídas de los árboles que se encontraban en el césped. No le di mucha importancia e iba caminando hacia la salida del parque.
- ¡Hey!
Dudoso me giré hacia esa dirección.
Primer error...
Se encontraba la chica de pie mirando hacia mi, ¿Me estaba llamando a mi o había alguien atrás?, empecé a mirar a todos lados y no se encontraba nadie.
- Si, te llamo a ti chico misterioso, no hay nadie más - soltó una pequeña risa - ¿Crees que podrías ayudarme con algo por favor?
Realmente me quedé dudando, ¿Cómo es que alguien como yo, que no conoce, le podría ayudar en algo?, me quedé dudoso mirándola o si hacerle caso o no.
- No te voy a matar tranquilo - rió - Solo necesito que me ayudes con mis flores.
Ya más tranquilo por la graciosa expresión de la chica, solté una risa y empecé a caminar hacia ella, hasta quedar cerca.
Wow que hermosa es esta chica...
- Hola, chica misteriosa, me llamo Ramses, un gusto - dije para estirar mi mano -
- Me llamo Mackenzie - dijo para estrechar su mano con la mía - Pero ahora sí, quería saber si me podías ayudar, claro solo si quieres.
- Claro, pero... antes me surgió una duda - dije un poco nervioso - Claro, si no te incomoda.
- No, claro que no, dime cual es.
- Mmmm.... ¿Por qué estás sola, en este parque tan grande, a estas horas? Bueno solo digo, es muy tarde, hasta podría ser un poco peligroso.
- ¿Por qué chico maravilla? - soltó una carcajada - ¿Crees que no me podía cuidar sola, de los hombre malos? - dijo para cruzarse de brazos y mirarme de manera desafiante -
No pudimos evitar reír por aquel comentario, aunque ella trataba de estar seria, terminó riéndose.
- Pero bueno, respondiendo a tu pregunta, me gusta venir a esta hora, está muy tranquilo, está solo, no hay mucho ruido externo, el aire es muy fresco - dijo mientras miraba a su alrededor - Y... estoy sola porque... - noté una mirada triste, pero trató de ocultarla - Porque me gusta relajarme y encontrarme conmigo misma - sonrió - Ya se muy poético - reímos - Pero más vengo aquí para pensar, cualquier cosa realmente, no pienso nada en especial. Eso es todo - dijo mirando sus flores - .
- Que interesante, pero bueno, ¿En qué te puedo ayudar?
- Bueno - saca algo de su muñeca - quería si podías ayudarme a amarrar estas flores con esta liga - dice para estirar la mano y darme la liga -
- Claro, porque no.
Nos sentamos en el césped y empezamos a acomodar las flores. Después de unos 3 minutos acomodando, amarramos las flores, ni siquiera me di cuenta de la hora, solo estar con ella me irradiaba tranquilidad y felicidad. Cuando miré mi reloj, eran casi las 2:00 am, tenía que madrugar, ya no podía quedarme, aunque realmente quería seguir hablando.
- Creo que ya es un poco tarde - dijo ella mirando al cielo -
- Sí, ya es tarde - imité su gesto - Y... ¿Quieres que te lleve a tu casa o te dejé en algún lugar?
Segundo error...
- No quiero ser molestia.
- No lo eres, a parte, ya me tengo que ir, es muy tarde, puedo acompañarte a algún lugar que vayas.
La chica accedió y me dijo que la llevará a unas calles de aquel lugar. Mientras caminábamos ella tarareaba una canción, no lo reconocí, pero era muy bonita. Después de unos minutos, llegamos al lugar que me indico y ella habló.
- Muchas gracias, pero ya tengo que irme, lo siento, fue lindo verte aunque no te conosca mucho, hasta luego Ramses - dijo para darse la vuelta y caminar algo apurada -
- Hey! , Mackenzie, ¿Cuando podré verte de nuevo? - dije gritando -
Ella dió la vuelta con una sonrisa, como si esperaba que le preguntara eso.
- A la medianoche en el mismo lugar de hoy - dijo gritando y dando la vuelta para irse -
Sentí tanta felicidad que podía explotar en cualquier momento. Caminé hasta mi hogar y cuando llegué, sentado en mi cama, me puse a pensar en todo lo que pasó hoy, hasta quedarme dormido, no me importaba nada hasta este momento, no importa si la hora era muy tarde o si no la conocía mucho, solo quería volver a verla.