Despierto en los brazos de Christopher, tiene su cabeza sobre la mía y sus manos en mis piernas. Estoy en ropa interior porque anoche Christopher no me dejo cambiarme, pero me sorprendió que se quedará y me escuchará hasta que me quedé dormida, una de sus manos sube hasta ponerse me mi vientre y se queda ahí un rato. Me remuevo un poco, y eso lo hace suspirar. —Ya sé... Quieres ir al baño. Río despacio antes de bajarme de sus piernas, camino al baño y hago mis necesidades básicas, miro mis ojos en el espejo cuando terminó. Tengo los ojos algo hinchados. Niego antes de lavarme la cara. Escucho que la puerta se abre, pero no que alguien sale. —Gracias Martha. —De nada, por cierto... Jason y Bastián salieron a desayunar con Marina y Rafaél. —Bueno. —Buenos días, Martha—la saludo con la

