Despierto sin Christopher a mi lado, no esperaba que durmiera conmigo y mucho menos que amaneciera a mi lado. Me levanto de la cama y voy al baño para darme una ducha que necesito, el agua enjuaga mi cuerpo y dejó que el jabón y el agua hagan su trabajo de limpiarme el cuerpo. Me pongo un pantalón sencillo y una blusa con una carita feliz, es raro hasta cierto punto, cuando llegó a la sala encuentro a alguien que no había visto antes. Pero que tiene a Christopher contento y riendo. Rafaél por su parte ríe de los comentarios y cosas que se comparten ellos tres. Martha sonríe antes de servirle el desayuno a esa persona. Marina saluda a mi espalda y luego corre a abrazar a quien está sentado al lado de Christopher. —¡Qué gusto que hayas venido!—celebra. —Hola Marina. —Mi niña—me llama Ma

